sábado, 16 de mayo de 2009

Tribuna Libre

Carta Abierta al Alcalde de Escalona:
Mi nombre es Domingo Escudero Sánchez y soy nieto del Alcalde socialista de Escalona en 1936. O del último Alcalde republicano del pueblo, si lo prefiere.
Me dirijo al actual Alcalde, en el ejercicio de mi libertad de expresión y opinión, y a resultas de una conversación mantenida con él, en la que me dijo que los alcaldes de entonces no eran como los de ahora. Un comentario que ronda en mi cabeza desde aquel día y que merece algún comentario por mi parte. Más que nada para honrar la memoria de mi abuelo.
Señor Alcalde, no puedo por menos que darle toda la razón, puesto que me parece que antes se gobernaba para todos e incluso se vivía para el pueblo. Al menos por lo que yo sé de mi abuelo. Los políticos como mi abuelo no querían hacer carrera política, sino ayudar a la gente de su pueblo. Eran socialistas de verdad y no como ahora, sólo de título. Tampoco el socialismo de antes es como el de ahora. Antes era una ideología y ahora es un modo de disputar el poder y ejercerlo.
Mi abuelo, que tenía mucha familia, pasó toda el hambre que usted pueda imaginar. Pero eso sí, era una persona muy honrada. Con esta carta abierta quiero reivindicar la memoria de un buen hombre, de una víctima de la represión y de un modelo para quienes ahora se amparan en las siglas del partido al que él perteneció. Su desaparición sin dejar rastro es una consecuencia de la situación que se vivía en la guerra civil.
Ahora que hablan tanto de la memoria histórica y andan desenterrando muertos por las cunetas, podía alguien hacer un poco de memoria y recordar a personas como él a quien querían todos, ya fueran de las derechas o de las izquierdas. No hay más que preguntar en el pueblo.
Me temo que eso de ser queridos a izquierda o a derecha no lo pueden decir hoy en día muchos que se consideran socialistas. Mi abuelo, se quedó con las manos vacías, pero se desvivió por el pueblo en el poco tiempo que estuvo en su cargo. Y no parece que sea eso lo que sucede entre nosotros. Ahora, desde la ideología que supuestamente pretende acabar con las clases sociales, se crean otro tipo de clases. Y se mantiene vivo el rencor que sembró la dictadura.
Si se hiciera ahora una encuesta acerca de la opinión de la gente sobre quienes ostentan el poder hoy en día, es casi seguro que más de uno quedaría por los suelos y sin demasiado prestigio. No recuerdo ni uno solo de los últimos alcaldes que ha tenido Escalona que no haya mejorado su posición económica mientras estuvo al frente del pueblo. Todos viven considerablemente mejor que cuando empezaron. Alguno, espectacularmente. Eso es lo que ha quedado claro.
Además, hay una queja generalizada en el pueblo, claro está, a excepción de aquellos que se han beneficiado de ello, en el sentido de que impera el amiguismo, el favoritismo y se toman decisiones poco ecuánimes. Lo curioso es que con esa idea están de acuerdo personas de ideología socialista. Y es que, se diga lo que se diga, esas prácticas son poco acordes con el verdadero socialismo, es decir, el que llevamos algunos viviendo varias décadas.
Eso sí, a la hora de dar trabajo en la actual crisis, éste se otorga de modo caprichoso a quien le parece al Alcalde. Y quién a él le parece, por más que lo necesite, se queda sin él. En los políticos de Madrid o en Toledo, escuchamos expresiones de ecuanimidad que luego en su aplicación en el pueblo no son ciertas. Eso recuerda mucho al caciquismo contra el que lucharon gentes como mi abuelo y otros. Parece como si ustedes hubiesen copiado lo peor del sistema al que dicen oponerse. En lugar de seguir el modelo de aquella buena gente.
Parece preocuparles poco que haya familias en Escalona, independientemente de las ideas que tengan, que estén pasando necesidades. Indigna que a nadie se le mueva el cuajo cuando hay gente que lo pasa mal. O que les discrimen a la hora de contratar. Es de dudosa moralidad.
Señor Alcalde, si lo que expongo no es cierto, no tiene más que sacar las listas de aquellos a quienes usted ha dado trabajo en los dos años que lleva de mandato. Porque está claro que es usted el que maneja esos asuntos y que algún desacuerdo que otro ha habido en la Corporación por esa causa. Cuando yo estuve hablando con usted, tenía esa lista en el despacho. Supongo que lo recuerda.
Por eso quiero expresar mi opinión en el sentido de que un político tiene que ser transparente. Y a mí no me parece que su actuación esté regida por la transparencia. Ni lo está en materia de las contrataciones de las que le he hablado, ni tampoco en otros aspectos de su actuación. Por ejemplo en el manejo de esa crisis que se ha traducido en la destitución de un teniente de alcalde de la Corporación.
Y si lo considera oportuno y quiere puntualizar cómo son en realidad las cosas, no le faltará a usted una tribuna independiente como ésta a la que yo he enviado esta carta abierta. También tiene esa otra hoja de anunciantes a la que llaman periódico. Curioso periódico es cuando no tiene noticias. Ni opinión que no sea la de ustedes. Pero claro, es más cómodo callar, mirar otro lado y tirar para adelante.
Atentamente
Domingo Escudero Sánchez
Vecino de Escalona y ciudadano español.