San Martín de Valdeiglesias.- A poco más de 30 kilómetros de Escalona, en la cercana San Martín, se ha descubierto un dramático suceso: Los cadáveres de tres personas, dos niños y un adulto, de o

La Policía local de esa población acudió a la vivienda después de la prolongada ausencia de los niños al colegio y cuando los agentes entraron en la casa se encontraron con los tres cadáveres en avanzado estado de descomposición.
En la vivienda, un chalet situado en una urbanización, estaban una mujer y otros tres menores, todos miembros de la misma familia oriental, aparentemente sanos pero en un notable estado de abandono y suciedad.
Según fuentes de la investigación fue la Policía Local de San Martín la que descubrió el suceso, después de una prolongada ausencia de los niños del colegio de la localidad. Los investigadores intentan determinar qué ocurrió y las causas de las muertes, sin descartar ninguna hipótesis.
Los sanitarios y los agentes que entraron en la casa aplicaron el protocolo de protección ante el riesgo de que la causa haya podido ser una infección vírica, un supuesto que no se descarta, aunque tampoco otras líneas de investigación, a pesar de que los cuerpos no presentaban señales de violencia.
La mujer y sus tres hijos han sido trasladados a un hospital de Alcorcón donde están siendo sometidos a análisis médicos y los investigadores intentan determinar cuándo empezaron las dolencias que habrían causado la muerte de las tres personas fallecidas, cuándo se produjeron los tres fallecimientos y porqué no fueron avisados los servicios médicos.
La Policía Judicial lleva a cabo una inspección ocular de la vivienda y también interroga a vecinos y a quienes hayan podido tener relación con la familia.
El primer policía municipal que entró en la vivienda, un chalé de dos plantas, de 85 metros cuadrados, en el número 35 de la calle de Benavides de Órbigo, ha asegurado que la visión era demoledora y que “No he visto nada igual en mi vida. Ha sido dantesco''.
Una vecina de la casa de al lado, María Pilar Criado, cree que ''es probable que uno de los muertos sea uno de los niños que me saludaba por la ventana cada mañana'', pero en el vecindario se comenta que no se relacionaban con nadie del barrio y se rumoreaba que no estaban al corriente del pago del alquiler de la vivienda.
Josefina Blázquez, otra vecina, dice que llevaban meses sin luz en la casa y que “el padre era representante de

Según fuentes cercanas a la investigación, se ha comprobado que la familia hacía toda su vida en el salón de la vivienda, incluidas sus necesidades, ya que han aparecido bolsas de basura con excrementos. Además, los niños llevaban desde noviembre sin ir al colegio. De hecho, desde el centro educativo empezaron a sospechar de que ocurría algo raro porque no devolvían la Biblia que uno de ellos había sacado el último día que fue al colegio de la biblioteca.