El Correo
Toledo.-Tras el descanso de Semana Santa, la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha v
uelve a la actualidad. Se cumplen cinco meses de su entrada en el Congreso de los Diputados y se encuentra estancado en la Comisión Constitucional, tras la ruptura de las negociaciones entre PSOE y PP las pasadas Navidades.El popular Arturo García-Tizón había expresado su intención de reunirse con el socialista Ramón Jáuregui, como cabeza del comité negociador del PSOE. Pero seguramente se ha quedado sin interlocutor, puesto que el político vasco deja todo para ser número dos en la lista para las Europeas de junio.
La ponencia que estudia el Estatuto regional en la citada comisión del Congreso sigue sin fecha para su primera reunión, tras el aplazamiento del encuentro previsto para el pasado 1 de abril.Desde la constitución de la ponencia, el pasado 12 de marzo, no se ha celebrado ningún encuentro ‘formal’ entre PSOE y PP para tratar de cerrar un acuerdo en
torno al Estatuto y las negociaciones singuen donde estaban, según fuentes socialistas.La solución que el PP rechaza pasaría por sacar la caducidad del trasvase del articulado del Estatuto, tal y como propuso para trasladarla al preámbulo, sin carácter vinculante, como aparece en la última propuesta socialista, que aseguran que es definitiva. Porque entienden en el PSOE que el PP nacional quiere sacar cualquier referencia al fin del trasvase de la futura norma autonómica por las fuertes presiones de los populares de Murcia y Valencia, que gobiernan en estas dos comunidades y que son las que más se han beneficiado del agua del trasvase en los últimos treinta años.Desde el Gobierno y el PSOE de Castilla-La Mancha se comparte la propuesta de los socialistas en el Congreso. Para la Junta de Comunidades, la caducidad
del Tajo-Segura en 2015 no es un elemento ‘negociable’La ruptura PSOE-PP en el Congreso se escenificó el martes 10 de febrero, cuando ambos partidos presentaron por separado sus enmiendas a la reforma, en contra de lo previsto. Ambos grupos defendieron en un primer momento la presentación de enmiendas conjuntas al texto regional, para reforzar el consenso alcanzado en las Cortes de Castilla-La Mancha, hace ya más de dos años. No obstante, queda una puerta abierta para el acuerdo: la creación de una reserva estratégica de 600 hectómetros cúbicos de agua no trasvasable. Un propuesta del PSOE, ante la que e
l PP no cierra la puerta.Además, el PP regional ha calificado de “bofetada política” a José maría Barreda la designación del andaluz Manuel Chaves como vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial.
Para el diputado regional conservador, Leandro Esteban, explica el “fracaso más que evidente” de Barreda, que es el coordinador de política autonómica de la Ejecutiva del PSOE, y del Estatuto de Autonomía, “porque no pinta nada dentro del partido”.El propio Esteban dijo que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lleva cinco años “abundando en las diferencias territoriales sin ofrecer ninguna solución que coordine la política autonómica, ya que está pendiente el tema de la financiación y resolver el problema del agua en España”.En respuesta a ello, la secretaria de Comunicación del PSOE de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, respondió a las declaraciones del diputado popular y defendió que la posición de Chaves en la negociación de la reforma del Estatuto de Autonomía es la misma que ha pactado Barreda con el Gobierno de la nación y con el grupo socialista del Congreso en sus enmiendas al texto. Padilla recomendó al PP que “deje de enredar”.