Por Lorenzo Jiménez
Escalona.- Las autovías facilitan los desplazamientos de la gente en sus vehículos, la comunicac
ión entre distintos lugares y las líneas de transporte. Son, se dice, exponente del progreso. Pero con frecuencia olvidamos que su trazado, como el de las líneas férreas, supone una grave agresión a un medio ambiente cada vez más comprometido.Junto con las recalificaciones de suelo rústico para construir colonias de chalets o campos de golf, son el equivalente en el interior de la Península a la disparatada destrucción de kilómetros y kilómetros de nuestras costas para levantar lugares como Benidorm o La Manga.
Y es en estas circunstancias en las que las administraciones deben poner en la balanza qué tiene más cuenta, si el progreso o la destrucción de nuestro entorno.
Ese puede ser el caso del tramo Maqueda-Ávila de la autovía A-40, con la que se pretende trazar un gran arco que, evitando Madrid y su zona, vaya de Teruel hasta Ávila, pasando por Cuenca, Tarancón y Toledo, entre otras ciudades.
Se pretende que, conectando con las autovías Ávila-Salamanca y Teruel-Sagunto forme un potente eje de comunicación entre el Oeste de la Península y el Mediterráneo sin pasar por Madrid (con enlaces a varias autovías radiales más (A-5, A-4, A-3).
Escalona va a verse afectada de modo directo, como también lo serán en torno a nuestra localidad, Aldeaencabo, Paredes de Escalona y Almorox. Y lo serán en algunos de los más bellos parajes paisajísticos de nuestra zona y en algunas de las ár
eas de mayor riqueza faunística. ¿Merece la pena?En los últimos tiempos, el Ministerio de Fomento –responsable de esas obras- no ha estado especialmente fino en materia de defensa del medioambiente. Bajo el mandato de la recién destituida Magdalena Álvarez hubo algún que otro ejemplo, en algún caso frenado desde el departamento de Medio Ambiente.
En diciembre pasado, la organización “Ecologistas en Acción”, que ya se ha interesado por algún otro caso en la zona de Escalona, como el campo de golf, denunció que ese tramo Maqueda-Ávila es un “disparate ambiental”, señalando que tal y como se ha proyectado, “atravesará 16 espacios naturales protegidos
por su extraordinario valor medioambiental”.En concreto, en lo que a la zona de Escalona se refiere, están amenazados los pinares y encinares del valle del Alberche, el propio valle y muy cerca el Pinar de Almorox, una de las manchas verdes más espectaculares del centro de la Península, que ya ha sufrido otro tipo de agresiones, en forma de canteras y urbanizaciones, con sus secuelas de incendios veraniegos.
Dice la organización ambientalista que ese proyecto afectará a 15 espacios ZEPA (Zonas de Especial Protección para Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario) que forman parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea y, además, a la Reserva Natural del Valle de Iruelas, perteneciente a la Red de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León, creada para la protección del buitre negro y del águila imperial, en peligro de extinción.
Además, creen en “Ecologistas en Acción”, de llevarse a cabo este proyecto, “el espacio natural, magníficamente conservado, del Valle del Alberche, sufriría un impacto ecológico crítico y quedaría irreversiblemente det
eriorado, y pasará a ser un corredor de alta densidad para todo tipo de tráfico, y especialmente de vehículos pesados”.En consecuencia, a fines del año pasado, la organización, junto con colectivos ecologistas, sindicales y plataformas ciudadanas de Madrid y las dos Castillas solicitaron “que se anule el actual proyecto del tramo “Maqueda-Avila”, tal y como ya ha sucedido con el tramo “Cuenca-Teruel” de la A-40, que ha quedado descartado tras recibir una Declaración de Impacto Ambiental, por su grave afectación al medioambiente”.
No ha habido respuesta hasta la fecha y los planes, que pueden ser la última herencia de la polémica Magdalena Álvarez, siguen su curso inalterables.
Para “Ecologistas en Acción”, el propósito del proyecto de la autovía A-40 y su objeto esencial,” no es
de aportar soluciones de viabilidad en la zona concreta objeto de intervención (Ávila-Maqueda) sino el que sirva de variante a la penetración en Madrid de los flujos de tráfico con origen o destino en el sur y sureste de la Península y con destino u origen en el centro, oeste y noroeste, y viceversa”.“No se trata, por tanto –señalan-, de ordenar y dar solución a las demandas del tráfico existente, sino de generar una “oferta” al tráfico rodado para que utilizase el nuevo corredor, atrayendo por tanto volúmenes y carga de circulación actualmente impensables, y tampoco es
tudiados o previstos en el proyecto”.Y van más allá cuando explican que “el proyecto de la autovía A-40, que discurriría entre las provincias de Teruel y Ávila (formando una media luna bajo Madrid: Teruel, Cuenca, Toledo y Ávila) busca generar una vía oeste-este en el centro geográfico de la Península Ibérica, que comunicará las autovías radiales A-5, A-4 y A-3. En suma, se trata de hacer una variante de Madrid a costa de destruir el Valle del Alberche”.
Se quejan los ambientalistas de que “el Estudio Informativo carece de fundamento científico, ya que deja sin plantear y resolver los fundamentos materiales y específicos en que pudiese sustentarse tal “solución”, deudora en todo caso de estudios sobre movilidad estructural que no aparecen documentados en lugar alguno del Estudio Informativo, que da por hecho la ejecución de una autovía al margen de razón empírica alguna. Al punto, de que en el proyecto no existe ni una sola magnitud que exprese el número de vehículos resultante que s
ería potencial usuario de esta vía”.De ese modo, concluyen que “el tramo “Maqueda-Ávila” no es sino un eslabón de un proyecto mucho más impactante que se desprende del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT), aprobado en Consejo de Ministros el 15 de julio de 2005. El Estudio Informativo de este tramo de la autovía A-40 es un fragmento desgajado del proyecto general, contrariando las Directivas Comunitarias y la propia jurisprudencia del Tribunal de las Comunidades, que vedan de forma radical este tipo de prácticas”.
Por ello, expresaban su esperanza de que el mencionado tramo de autovía corra la misma suerte que el paralizado entre Cuenca y Teruel por una declaración de impacto ambiental negativa, del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marítimo.
Insisten los ecologistas en que “el impacto ambiental absolutamente crítico sobre el valle del Alberche, y la pretensión de derivar la movilidad del tráfico por el nuevo c
orredor, sin estudios científicos, evidencian la irracionalidad del proyecto”, además de señalar los “efectos acumulativos”, sobre el mismo espacio físico, derivados de la duplicación de la carretera M-501, y de la M-600.En septiembre del año pasado, Fomento había sacado a información pública la construcción de ese tramo de autovía, haciendo notar que la inversión estimada es de 988,2 millones de euros para construir 89,6 kilómetros, de los que la mitad más o menos discurrirá por Toledo y el resto en Ávila.
También se explicó que el tramo abulense incluye siete kilómetros repartidos en tres túneles –uno de ellos, de más de 4 kilómetros, bajo el Puerto de la Paramera- y catorce viaductos para salvar el río Adaja y el Alberche en su tramo alto, arroyos y gargantas, y el embalse de El Burguillo.
La pelota está ahora en el tejado del flamante súper ministro de Fomento José Blanco. Será su equipo el encargado de afrontar el problema heredado de su predecesora, en cuyo mandato fue preciso paralizar dos proyectos de autovías, uno de ellos también en Castilla-La Mancha.
Como se recordará, en mayo de 2007 Medio Ambiente vetó la construcción de la autovía Toledo-Córdoba por atravesar zonas protegidas y hábitat prioritario de lince y lobo íbérico, entre otras especies. La otra eran los 150 kilómetros de la A-40 entre Cuenca y Teruel.
Espacios afectados, definidos por el Estudio Informativo del tramo “Maqueda-Avila” de la A-40.
Red Natura 2000 de la Unión Europea:(ZEPA: Zona de Especial Protección para las Aves; LIC: Lugar de Interés Comunitario)LIC “Cerro de Guisando” (ES 4110113) / ZEPA “Cerro de Guisando” (ES 0000185) LIC “Encinares de los ríos Adaja y Voltoya” (ES 4110103) / LIC “Valle de Iruelas” (ES 0000116) ZEPA “Encinares de los ríos Adaja y Voltoya” (ES 0000190) LIC “Riberas del río Adaja y afluentes” (ES 4180081) LIC “Pinares del Bajo Alberche” (ES 4110114) / ZEPA “Pinares del Bajo Alberche” (ES 0000186) ZEPA “Valle de Iruelas” (ES 0000116) / LIC “Sotos del Río Alberche” (ES 4250014) LIC “Cuencas de los ríos Alberche y Cofio” (ES 3110007) ZEPA “Encinares de los ríos Alberche y Cofio” (ES 0000056) LIC “Sierra de San Vicente y Valles del Tiétar y Alberche” (ES 425001) ZEPA “Pinar de Almorox” (ES 0000391) / LIC “Sierra de la Paramera y Serrota” (ES 4410034)
Espacios Naturales Protegidos:Reserva Natural del Valle de Iruelas (Ávila)
Red Natura 2000 de la Unión Europea:(ZEPA: Zona de Especial Protección para las Aves; LIC: Lugar de Interés Comunitario)LIC “Cerro de Guisando” (ES 4110113) / ZEPA “Cerro de Guisando” (ES 0000185) LIC “Encinares de los ríos Adaja y Voltoya” (ES 4110103) / LIC “Valle de Iruelas” (ES 0000116) ZEPA “Encinares de los ríos Adaja y Voltoya” (ES 0000190) LIC “Riberas del río Adaja y afluentes” (ES 4180081) LIC “Pinares del Bajo Alberche” (ES 4110114) / ZEPA “Pinares del Bajo Alberche” (ES 0000186) ZEPA “Valle de Iruelas” (ES 0000116) / LIC “Sotos del Río Alberche” (ES 4250014) LIC “Cuencas de los ríos Alberche y Cofio” (ES 3110007) ZEPA “Encinares de los ríos Alberche y Cofio” (ES 0000056) LIC “Sierra de San Vicente y Valles del Tiétar y Alberche” (ES 425001) ZEPA “Pinar de Almorox” (ES 0000391) / LIC “Sierra de la Paramera y Serrota” (ES 4410034)
Espacios Naturales Protegidos:Reserva Natural del Valle de Iruelas (Ávila)