Por Alister Doyle
Copenhague.- Las conversaciones sobre el clima han logrado avances cuando la cumbre de Copenhague llega a su ecuador, pero muchos de los temas más difíciles, como los objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero para 2020, están bloqueados, según han explicado algunos delegados.
"Hemos hech
o progresos considerables durante la primera semana", dijo a los delegados Connie Hedegaard, ministra danesa que preside la reunión de Copenhague, en la que entre el 7 y el 18 de diciembre se intentará forjar un nuevo pacto para detener el cambio climático.Algunos delegados han indicado que los negociadores han avanzado en textos como el que define cómo suministrar la energía solar y eólica a las naciones en vías de desarrollo y promover el uso de los bosques para absorber los gases de efecto invernadero.
Pero las mismas fuentes añadieron que hay profundas divisiones sobre algunos asuntos, como elevar los fondos para las naciones pobres y repartir la carga de los recortes de emisiones antes de que la cumbre toque a su fin.
La isla de Tuvalu, situada en el Pacífico, temiendo que el aumento del nivel del mar pueda borrarles del mapa, sigue pidiendo que se considere un nuevo tratado más radical que fuerce el recorte en la emisión de gases de efecto invernadero mayor del que está sobre la mesa.
"El futuro de mi país está en sus manos", dijo Ian Fry, que encabeza la delegación de Tuvalu."Hago una petición enérgica y apasionada. Me levanté esta mañana y me puse a llorar, algo que no es fácil de admitir por un hombre hecho y derecho", añadió emocionado.
La ministra Hedegaard ha pedido más consultas durante la próxima semana sobre la propuesta de Tuvalu, a la que se han opuesto algunos países de economías emergentes, como China e India. Fry dijo que los temores de Tuvalu los comparten ampliamente otros pequeños estados insulares.
La Unión Europea ofreció el viernes 7.300 millones de euros en ayudas para frenar el cambio climático para los próximos tres años. Naciones Unidas quiere recaudar 10.000 millones de dólares al año a partir de 2010-12 en fondos acelerados para ayudar a los estados
más pobres a hacer frente al calentamiento mundial y a abandonar los combustibles fósiles. Pero pocos países más han ofrecido este tipo de dinero.A más largo plazo, la ONU cree que la lucha contra el cambio climático probablemente costará 300.000 millones de dólares al año a partir de 2020, principalmente para ayudar a las naciones con economías emergentes a adaptarse al impacto de fenómenos como sequías, inundaciones y olas de calor.
Un panel de expertos en clima de la ONU dejó sentado en 2007 que las naciones ricas tendrán que recortar en 2020 las emisiones entre un 25 y un 40 por ciento por debajo de los niveles de 1990, para evitar lo peor del calentamiento. Las ofertas de países ricos han sumado hasta ahora alrededor del 14 o el 18 por ciento por debajo de los niveles de 1990 para 2020.
Se espera que países emergentes como China, mayor emisor mundial de gases del efecto invernadero, por delante de Estados Unidos, reduzca el aumento de estas sin recurrir a recortes absolutos, porque alega que necesita quemar más energía en su lucha contra la pobreza.