Rinden homenaje a Alfonso VI, rey que reconquistó Escalona, nueve siglos después de su muerte
Por C. de Paz
Sahagún (León).- Novecientos años después de que muriera en Toledo el rey Alfonso VI, el monarca q
ue reconquistó Escalona a los musulmanes en 1083, cientos de personas le han rendido hoy homenaje ante su tumba en Sahagún (León), donde está enterrado.
Una misa de Te Deum, con el rito hispano-mozárabe, oficiada por el obispo de León, Julián López, y cantada por los monjes benedictinos de Leire y del Escorial ha sido uno de los actos religiosos organizados para conmemorar el noveno centenario del fallecimiento, de aquel monarca que fue Rey de León y Castilla e impulsor del Camino de Santiago.
Alfonso VI murió el 1 de julio en Toledo y en agosto fue trasladado a Sahagún para ser enterrado allí, de acuerdo con lo que dejó escrito en su testamento, en el que explicaba que escogía a la villa "para su sepultura, para demostrarle aún en muerte el mucho amor" que le tuvo en vida. Bajo el reinado de Alfonso VI, el monasterio de Sahagún y la villa recibieron privilegios, como el "Fuero de Población", en virtud del cual se concedían exenciones a cuantos quisieran poblar la villa, que se convirtió en un modelo de mestizaje.
En este acto, cobró especial protagonismo el pendón de San Isidoro, considerado como una enseña histórica nacional y que apenas sale de su lugar de origen la Real Colegiata en honor al santo de Sevilla, ubicada en León. Para hacerse una idea de la excepcionalidad del asu
nto, el abad de la Real Colegiata, Francisco Rodríguez, ha explicado que en el siglo XX únicamente este pendón salió en dos ocasiones, una en 1964 y otra en 1971.
Dicha enseña fue portada por un miembro de la Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro para presidir la ofrenda floral que se le hizo al rey esta mañana, después de la misa, en el Convento de las Madres Benedictinas, en cuya iglesia estuvo enterrado el monarca.
Además de las autoridades religiosas, acudieron al acto representantes de instituciones, como la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y el alcalde de Sahagún, Emilio Redondo, que ejerció de anfitrión, además del presidente de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Javier Chamorro.
Los actos en honor al centenario del rey Alfonso VI comenzaron a prepararse en 2005, con distintos congresos sobre el monarca y el Monasterio Benedictino de Sahagún. Para rememorar al rey, en estos días, desde el pasado jueves, Sahagún se ha disfrazado de la Edad Media y ha acogido una serie de actos que pasan por el teatro y la ópera, e incluso la recreación de la que se cree que fue la cuba más grande de Europa en el siglo XIV y que estuvo en el monasterio de Sahagún, con capacidad de más de 500.000 litros.
Precisamente, la inauguración de esta cuba, de más de dos toneladas y que luce en plena Plaza Mayor, fue el pistoletazo de salida de estos actos, organizados por el Ayuntamiento de Sahagún y financiados por la Diputación de León.
Tras la reconquista de Escalona, en 1083, Alfonso VI fortificó las murallas para asegurar su defensa frente a los almohades y preparó a conciencia desde la Villa la toma de Toledo y toda su taifa, que acometió en 1085.
Sahagún (León).- Novecientos años después de que muriera en Toledo el rey Alfonso VI, el monarca q
ue reconquistó Escalona a los musulmanes en 1083, cientos de personas le han rendido hoy homenaje ante su tumba en Sahagún (León), donde está enterrado.Una misa de Te Deum, con el rito hispano-mozárabe, oficiada por el obispo de León, Julián López, y cantada por los monjes benedictinos de Leire y del Escorial ha sido uno de los actos religiosos organizados para conmemorar el noveno centenario del fallecimiento, de aquel monarca que fue Rey de León y Castilla e impulsor del Camino de Santiago.
Alfonso VI murió el 1 de julio en Toledo y en agosto fue trasladado a Sahagún para ser enterrado allí, de acuerdo con lo que dejó escrito en su testamento, en el que explicaba que escogía a la villa "para su sepultura, para demostrarle aún en muerte el mucho amor" que le tuvo en vida. Bajo el reinado de Alfonso VI, el monasterio de Sahagún y la villa recibieron privilegios, como el "Fuero de Población", en virtud del cual se concedían exenciones a cuantos quisieran poblar la villa, que se convirtió en un modelo de mestizaje.
En este acto, cobró especial protagonismo el pendón de San Isidoro, considerado como una enseña histórica nacional y que apenas sale de su lugar de origen la Real Colegiata en honor al santo de Sevilla, ubicada en León. Para hacerse una idea de la excepcionalidad del asu
nto, el abad de la Real Colegiata, Francisco Rodríguez, ha explicado que en el siglo XX únicamente este pendón salió en dos ocasiones, una en 1964 y otra en 1971.Dicha enseña fue portada por un miembro de la Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro para presidir la ofrenda floral que se le hizo al rey esta mañana, después de la misa, en el Convento de las Madres Benedictinas, en cuya iglesia estuvo enterrado el monarca.
Además de las autoridades religiosas, acudieron al acto representantes de instituciones, como la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y el alcalde de Sahagún, Emilio Redondo, que ejerció de anfitrión, además del presidente de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Javier Chamorro.
Los actos en honor al centenario del rey Alfonso VI comenzaron a prepararse en 2005, con distintos congresos sobre el monarca y el Monasterio Benedictino de Sahagún. Para rememorar al rey, en estos días, desde el pasado jueves, Sahagún se ha disfrazado de la Edad Media y ha acogido una serie de actos que pasan por el teatro y la ópera, e incluso la recreación de la que se cree que fue la cuba más grande de Europa en el siglo XIV y que estuvo en el monasterio de Sahagún, con capacidad de más de 500.000 litros.
Precisamente, la inauguración de esta cuba, de más de dos toneladas y que luce en plena Plaza Mayor, fue el pistoletazo de salida de estos actos, organizados por el Ayuntamiento de Sahagún y financiados por la Diputación de León.
Tras la reconquista de Escalona, en 1083, Alfonso VI fortificó las murallas para asegurar su defensa frente a los almohades y preparó a conciencia desde la Villa la toma de Toledo y toda su taifa, que acometió en 1085.
