Jordi Solé Tura
Por D. Armario
Hay gente que no debería morirse nunca y Jordi Solé Tura, aunque el Alzheimer le había apartado de la vida consciente, era de esas personas que hacen que la política sea un oficio d
igno.
Hoy en día no se estilan políticos como él y como otros muchos de su generación, que fueron capaces de hacer de la España que salía de la dictadura un lugar para la convivencia, el respeto y la tolerancia.
Gracias a la generosidad de todos ellos hemos vivido más de 30 años sin ver en el oponente al enemigo a batir o a excluir.
Solé Tura, antifranquista de los que padeció cárcel porque era del PSUC, ministro de cultura en el gobierno de Felipe González, padre de la Constitución y diputado durante varias legislaturas, aportó inteligencia, visión de futuro, voluntad de consenso y bien hacer.
Su condición de catalán no le impidió sentirse español.
Yo tuve el privilegio de conocerle y tratarle y al conocer la noticia de su fallecimiento, quiero rendir mi particular homenaje a un hombre de bien que al padecer la enfermedad del Alzheimer durante los últimos años no pudo conocer cómo las nuevas generaciones de políticos del PSOE y del PSUC han destruido mucho de lo que él, en compañía de otros, había construido durante la transición.
Hay gente que no debería morirse nunca y Jordi Solé Tura, aunque el Alzheimer le había apartado de la vida consciente, era de esas personas que hacen que la política sea un oficio d
igno.Hoy en día no se estilan políticos como él y como otros muchos de su generación, que fueron capaces de hacer de la España que salía de la dictadura un lugar para la convivencia, el respeto y la tolerancia.
Gracias a la generosidad de todos ellos hemos vivido más de 30 años sin ver en el oponente al enemigo a batir o a excluir.
Solé Tura, antifranquista de los que padeció cárcel porque era del PSUC, ministro de cultura en el gobierno de Felipe González, padre de la Constitución y diputado durante varias legislaturas, aportó inteligencia, visión de futuro, voluntad de consenso y bien hacer.
Su condición de catalán no le impidió sentirse español.
Yo tuve el privilegio de conocerle y tratarle y al conocer la noticia de su fallecimiento, quiero rendir mi particular homenaje a un hombre de bien que al padecer la enfermedad del Alzheimer durante los últimos años no pudo conocer cómo las nuevas generaciones de políticos del PSOE y del PSUC han destruido mucho de lo que él, en compañía de otros, había construido durante la transición.
(D. Armario es escritor, periodista y ex director de RNE)