miércoles, 17 de febrero de 2010

Opinión

Alex de la Iglesia, un crack con los pies en el suelo
Por Diego Armario
Hacia tiempo que se necesitaba que alguien, con autoridad moral para decirlo, le dijese a los actores y en general a los hombres y mujeres del mundo del cine que para ser respetados por el público hay que merecérselo.
Entre nuestros actores y actrices hay de todo como en botica, y como en el resto de las profesiones, pero no solo por declarase miembro del “mundo de la cultura” se es un ser excelso. Conozco a no pocos escritores, estudiosos y catedráticos de universidad que con acreditados méritos podrían afirmar que pertenecen al mundo de la cultura y no lo hacen ni se sindican con sus pares porque entienden que su trabajo es el que le dignifica y no la publicidad que hacen de él.
Alex de la Iglesia, ha tenido la valentía y la inteligencia de espetarle a los cómicos reunidos en la Gala más glamurosa de cuantas se han celebrado hasta hoy , algo tan directo y necesario como esta frase: “ Tenemos que ser humildes, estar agradecidos y pedir perdón por haber fallado muchas veces. Nunca reconocemos nuestros errores. Nos miramos al ombligo, nos encanta nuestro ombligo. Tenemos pósters de nuestro ombligo en casa, cuadros de ombligos llenando nuestras paredes. Creemos que somos artistas, genios alternativos, creadores. Antes de todo eso, somos trabajadores. Nos pagan por hacer un trabajo, y hay que hacerlo bien”.
El Director de la Academia de cine, Alex de la Iglesia, que le hizo notar a sus compañeros que lo importante es salvar vidas en un hospital, más que hacer películas, fue el verdadero triunfador de la Gala de los Goya.
Eligió a un presentador que no es del gremio, (un Buenafuente que estuvo inmenso) y consiguió que asistiera a la Gala un Pedro Almodóvar que no podía estar fuera del sindicato de actores español.
Creo que el director de “El día de la bestia” o de “Perdita Durango” supera con mucho a sus antecesores/as en la Dirección de la Academia, y que con su intervención y organización de la Gala de los Goya, ha hecho un excelente servicio a sus colegas del cine, aunque mucho me malicio que no todos estuvieron felices ayer ni se sintieron representados por el director bilbaíno.

(D. Armario es escritor y periodista)