viernes, 7 de agosto de 2009

En otoño el ajuste del empleo llegará a los trabajadores indefinidos
Madrid.- El ajuste de empleo previsto para otoño se cebará especialmente en los trabajadores indefinidos y se recrudecerá en los autónomos una vez agotado al margen para el despido de trabajadores temporales, advierte el último Avance del Mercado Laboral que elaboran Analistas Financieros Internacionales (AFI) y la patronal de grandes empresas de trabajo temporal (AGETT).
El Gobierno ha advertido de que tras los descensos del paro de mayo y junio gracias al plan de inversión local y la temporada turística, el desempleo volverá a subir tras el verano. Pero, según el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recuperar el empleo es imprescindible para superar la crisis y hasta que no se logre revertir el aumento del 40% que ha registrado el paro en el último año no se podrá hablar de que ha llegado al final.
No obstante, Zapatero cree que ya se puede decir que "lo más duro ha pasado" y “la pendiente dura en el empleo del último año tiene otra perspectiva". Sobre el final del plan de inversión local, ha recordado que "el fondo municipal de 8000 millones tendrá continuación el año que viene con otro de 5.000 millones, centrado en la economía sostenible, para prolongar sus buenos efectos".
En cuanto al informe, los autores recuerdan que la destrucción de empleo en España desde hace un año ha tenido hasta ahora una mayor intensidad sobre el empleo temporal, que lleva retrocediendo siete trimestres consecutivos, con un millón de trabajadores menos en los últimos 12 meses, lo que a su vez ha causado una reducción récord de la tasa de temporalidad hasta el 25,2%, su nivel más bajo desde 1989.
En el segundo trimestre se destruyó empleo indefinido por primera vez en 14 años, al perderse 135.000 asalariados con contrato fijo en solo tres meses. Los autores del informe advierten que la contratación indefinida seguirá estancada mientras la actividad de las empresas no se reactive, pues estas continuarán recurriendo a los contratos temporales para ajustar sus plantillas.
Las previsiones apuntan a que la caída de empleo se intensificará en agosto y septiembre hasta una tasa interanual negativa del 7,7%, si bien en octubre irá a niveles "menos severos" (7,1%), de forma que se llegará a otoño con 18,6 millones de ocupados, 300.000 menos que los previstos para julio (18,9 millones). Por su parte, el paro seguirá aumentando, hasta alcanzar a fin de año el 19,5%, frente al 17,9% actual, y ello pese a que se seguirá moderando el ritmo de avance de la población activa.
En cuando a los autónomos, hasta 100.510 se dieron de baja en el Régimen Especial (RETA) entre enero y julio, lo que supone un descenso del 3% y deja el total de empleados por cuenta propia 3,2 millones. Pero el efecto de la crisis ese más patente si se tiene en cuenta que el porcentaje implica la pérdida de 500 autónomos al día y las previsiones apuntan a cerrar el año en torno a 200.000 trabajadores por cuenta propia menos.
Esa es la principal conclusión del informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que alerta de que la pérdida de empleos entre autónomos está siendo especialmente intensa en lo que va de año y suma 15 meses consecutivos de destrucción de empleo. En los últimos 12 meses, los autónomos con trabajo se han reducido un 5,6% y la única esperanza es la ralentización del deterioro del mercado laboral registrado en julio.
Desde ATA se asegura que, de continuar la tendencia a la baja en el empleo para los autónomos, "se cerrará 2009 con 200.000 trabajadores por cuenta propia menos". "Los autónomos somos el colectivo que más estamos sufriendo la crisis: No vendemos, no producimos, no accedemos al crédito y estamos hartos de la morosidad tanto privada como pública", indica la organización.
El sector más afectado entre los autónomos, como no podía ser de otra manera, es el de la construcción, que están sufriendo especialmente la crisis en 2009. Solo en los primeros siete meses del año, sus afiliados cayeron un 10,4%, con lo que acumulan el 55,8% de las bajas en el colectivo. Frente al deterioro del ladrillo, la hostelería experimentó un crecimiento del 2,3%, con 7.349 trabajadores por cuenta propia más. Otros de los sectores refugio fueron los de actividades sanitarias y servicios centrales, actividades profesionales, científicas y técnicas y actividades financieras y de seguros.