Hay que combatir el fracaso escolar desde Primaria
Por Susana Pérez
Madrid.- Lo que pasa con la educación no es difícil de entender. Sucede como en la sanidad, si al enfermo no lo atiendes a tiempo, empeora, te cuesta más caro su tratamiento y además su enfer
medad se puede volver crónica. El enfermo es el alumno que en Primaria empieza a tener problemas de aprendizaje, algo bastante común. En casi todas las clases hay alguno.
Suele tratarse sobre todo de dificultades relacionadas con la comprensión lectora y los cálculos matemáticos. El que se ocupa de detectarlo, aparte de su profesor, es el orientador. El tratamiento se llama de refuerzo y se lo da un profesor de apoyo. Pero si no se le da a tiempo, cada vez entiende peor lo que lee o lo que calcula en todas las diversas materias y, aunque avance, llega un momento (generalmente en 6º de Primaria o ya en la ESO) que ya no logra seguir. Especialmente si su problema le ha llevado a repetir algún curso y le ha desmotivado para seguir estudiando.
Una gran parte del 30% de los estudiantes que fracasa (no obtiene el título de la ESO, el mínimo que existe) ha pasado por esto. Los expertos no paran de repetirlo. El problema que más afecta al fracaso escolar está antes de la ESO. Y, si se le suman las dificultades de la adolescencia, la ESO (que se cursa entre los 12 y los 16 años) es la que paga el pato.
El maldito 30% de fracaso escolar en España que mencionan los políticos a diario, al hablar del Pacto de Estado por la Educación que ha propuesto el Gobierno, merece varios matices. Las diferencias entre comunidades son abismales y precisamente el principal factor que lleva a algunas a tener la mitad de fracaso que la media española y a otra
s a superarla es la apuesta por la prevención, y por invertir en ella.
Las comunidades con menos tasas de fracaso han promovido y financiado más medidas de prevención desde Primaria o incluso desde Infantil, invertido en desdoblar las clases más difíciles (como matemáticas) en dos aulas en cursos clave, han dado profesores extra para ello y han ofrecido a los alumnos que lo necesitan apoyos allí donde tienen lagunas.
El fracaso escolar en País Vasco y Navarra ronda en la actualidad el 15% (y hay que decir que, por ejemplo, en el País Vasco baja a un 11% en las alumnas). Al otro lado están Baleares, con más de un 40%, Murcia y Andalucía, con un 38% y Castilla-La Mancha, con más del 35%.
Bien es cierto que algunas comunidades con mayor fracaso se encuentran entre las que tienen además un elevado porcentaje de alumnado extranjero, que a menudo requiere de apoyos adicionales.
¿Qué sentido tiene con este panorama promover medidas contra el fracaso escolar en 4º de ESO e iguales para toda España como se está planteando en el debate sobre el pacto educativo? Medidas como dividir 4º en dos vías, cuando en realidad ya existen más de dos, pero no lo suficientemente apoyadas como para que su oferta sea amplia en algunas comunidades. O la medida de aumentar un curso el bachillerato. Expertos de diferentes comunidades, de Canarias a Asturias, con mucho trabajo en las espaldas a pie de aula, dan respuestas.
En Asturias, alrededor del 85% de los alumnos se saca el título. ¿Cómo lo hacen? Parte de dos claves. No pasa nada porque no se logre el título a los 16 años, eso no quiere decir que no lo puedan conseguir, se les anima y apoya para que sigan estudiando, y, por otro lado, por repetir curso no han de fracasar.
También hay que intentar que no se vayan del sistema y que logren el título. Hay gente que todos conocemos que repitieron alguna vez y ahora son excelentes profesionales de lo que sea porque al final lograron el título, se animaron y siguieron adelante. El tema de las edades no se ha tratado debidamente en este debate.
La mayoría de la gente que fracasa corresponde a un grupo muy determinado, la mayoría escolarizada en la educación pública en el sistema dual que tenemos pública-concertada. Sin este sistema, el problema no sería tan grave. Los expertos advierten del problema que se producirá si se crean de forma general dos vías en 4º de ESO: La que conduce a la FP la implantarán casi exclusivamente los centros públicos; los concertados apenas la darán, se quedarán sólo con la que lleva al bachillerato, con el argumento que sea.
Algunas regiones invierten mucho en profesorado, lo que también explica el bajo fracaso escolar en ellas, y tienen un porcentaje bajo de concertada. Pero los especialistas sostienen que la desigual situación entre comunidades se debe, más que nada, a que no todas han hecho el mismo esfuerzo.
Otros pedagogos opinan que la prevención es necesaria, desde que se detecta que un estudiante no responde a los cánones. Los servicios de orientación deben actuar, porque a veces se intenta culpar al propio alumno, cuando es la víctima. Opinan esos especialistas que vivi
mos en una sociedad en la que el éxito se obtiene por otros canales que no son el del esfuerzo y el estudio y muchos jóvenes son víctimas de ese mensaje social Ni siquiera piensan que el 30 por ciento del fracaso se relacione con lo que llaman objetores escolares, es decir, chicos que se niegan a ir a clase y cuyo porcentaje es menor.
De nuevo los expertos creen que hay que atender debidamente a cada alumno desde Primaria y detectar y prestar ayuda también a los alumnos con un talento precoz. Además, los pedagogos creen que se necesita mayor financiación y revisar los contenidos.
Algunos psicólogos van más allá y juzgan que no se pueden mirar los problemas en la ESO, sino mucho antes, porque se pueden empezar a detectar en Infantil, que tiene ya carácter educativo, y por ello recomiendan que cuanto antes se intervenga en ellos, mejor. Algunos cuestionan las ratios.
No puede ser –alegan-, que haya clases en Infantil con 25 niños, porque es demasiado para atender la evolución de todos. Se ha querido extender la educación gratuita a partir de los tres años sin invertir lo necesario y se ha hecho en algunas comunidades a costa de las ratios. Es cantidad a costa de calidad.
Y en Primaria, lo primero que habría que hacer es cambiar la metodología. Ya no se puede enseñar de la misma manera. Se habla de ordenadores, de pizarras digitales, pero si se sigue enseñando igual, no se resuelve l
a cuestión".
Por ello proponen agrupamientos flexibles, hacer desdoblajes de materias, trabajar en equipo por proyectos. Tiene que ser una educación más interactiva y es importantísimo potenciar el lenguaje, tanto oral como escrito. La comprensión lectora es uno de los problemas que más se detectan, se ve además en los resultados del informe Pisa.
Los alumnos muchas veces no entienden qué se les pregunta en un problema de matemáticas. La falta de profesorado es una claves más de la situación. No hay recursos suficientes, se necesitan más especialistas en audición y lenguaje y pedagogía terapéutica, especialidades de Magisterio.
Precisamente una de las claves de que el País Vasco tenga un fracaso muy inferior al resto son las plantillas. El fracaso tiene mucho que ver con la política que haga cada comunidad, pero no sólo con eso. También con su tejido productivo, con que no abunde el empleo de baja cualificación. Esto hace que el alumno entienda que tiene que acabar para colocarse, que, o adquiere al menos el grado medio o superior, o no va a tener empleo.
La mayor parte de los educadores destacan el papel de las familias en la lucha contra el fracaso. O las familias valoran la educación y que su hijo siga estudiando para lograr un mejor empleo y una mejor calidad de vida, o es muy complejo que se mejore. Y el mensaje que se está lanzando desde una parte de la sociedad es que lo que importa es el éxito, el ser popular. Si ése es el modelo de sociedad que se quiere, la escuela llega hasta donde llega y hay una parte que se queda fuera, dicen los expertos.
Madrid.- Lo que pasa con la educación no es difícil de entender. Sucede como en la sanidad, si al enfermo no lo atiendes a tiempo, empeora, te cuesta más caro su tratamiento y además su enfer
medad se puede volver crónica. El enfermo es el alumno que en Primaria empieza a tener problemas de aprendizaje, algo bastante común. En casi todas las clases hay alguno.Suele tratarse sobre todo de dificultades relacionadas con la comprensión lectora y los cálculos matemáticos. El que se ocupa de detectarlo, aparte de su profesor, es el orientador. El tratamiento se llama de refuerzo y se lo da un profesor de apoyo. Pero si no se le da a tiempo, cada vez entiende peor lo que lee o lo que calcula en todas las diversas materias y, aunque avance, llega un momento (generalmente en 6º de Primaria o ya en la ESO) que ya no logra seguir. Especialmente si su problema le ha llevado a repetir algún curso y le ha desmotivado para seguir estudiando.
Una gran parte del 30% de los estudiantes que fracasa (no obtiene el título de la ESO, el mínimo que existe) ha pasado por esto. Los expertos no paran de repetirlo. El problema que más afecta al fracaso escolar está antes de la ESO. Y, si se le suman las dificultades de la adolescencia, la ESO (que se cursa entre los 12 y los 16 años) es la que paga el pato.
El maldito 30% de fracaso escolar en España que mencionan los políticos a diario, al hablar del Pacto de Estado por la Educación que ha propuesto el Gobierno, merece varios matices. Las diferencias entre comunidades son abismales y precisamente el principal factor que lleva a algunas a tener la mitad de fracaso que la media española y a otra
s a superarla es la apuesta por la prevención, y por invertir en ella.Las comunidades con menos tasas de fracaso han promovido y financiado más medidas de prevención desde Primaria o incluso desde Infantil, invertido en desdoblar las clases más difíciles (como matemáticas) en dos aulas en cursos clave, han dado profesores extra para ello y han ofrecido a los alumnos que lo necesitan apoyos allí donde tienen lagunas.
El fracaso escolar en País Vasco y Navarra ronda en la actualidad el 15% (y hay que decir que, por ejemplo, en el País Vasco baja a un 11% en las alumnas). Al otro lado están Baleares, con más de un 40%, Murcia y Andalucía, con un 38% y Castilla-La Mancha, con más del 35%.
Bien es cierto que algunas comunidades con mayor fracaso se encuentran entre las que tienen además un elevado porcentaje de alumnado extranjero, que a menudo requiere de apoyos adicionales.
¿Qué sentido tiene con este panorama promover medidas contra el fracaso escolar en 4º de ESO e iguales para toda España como se está planteando en el debate sobre el pacto educativo? Medidas como dividir 4º en dos vías, cuando en realidad ya existen más de dos, pero no lo suficientemente apoyadas como para que su oferta sea amplia en algunas comunidades. O la medida de aumentar un curso el bachillerato. Expertos de diferentes comunidades, de Canarias a Asturias, con mucho trabajo en las espaldas a pie de aula, dan respuestas.
En Asturias, alrededor del 85% de los alumnos se saca el título. ¿Cómo lo hacen? Parte de dos claves. No pasa nada porque no se logre el título a los 16 años, eso no quiere decir que no lo puedan conseguir, se les anima y apoya para que sigan estudiando, y, por otro lado, por repetir curso no han de fracasar.
También hay que intentar que no se vayan del sistema y que logren el título. Hay gente que todos conocemos que repitieron alguna vez y ahora son excelentes profesionales de lo que sea porque al final lograron el título, se animaron y siguieron adelante. El tema de las edades no se ha tratado debidamente en este debate.La mayoría de la gente que fracasa corresponde a un grupo muy determinado, la mayoría escolarizada en la educación pública en el sistema dual que tenemos pública-concertada. Sin este sistema, el problema no sería tan grave. Los expertos advierten del problema que se producirá si se crean de forma general dos vías en 4º de ESO: La que conduce a la FP la implantarán casi exclusivamente los centros públicos; los concertados apenas la darán, se quedarán sólo con la que lleva al bachillerato, con el argumento que sea.
Algunas regiones invierten mucho en profesorado, lo que también explica el bajo fracaso escolar en ellas, y tienen un porcentaje bajo de concertada. Pero los especialistas sostienen que la desigual situación entre comunidades se debe, más que nada, a que no todas han hecho el mismo esfuerzo.
Otros pedagogos opinan que la prevención es necesaria, desde que se detecta que un estudiante no responde a los cánones. Los servicios de orientación deben actuar, porque a veces se intenta culpar al propio alumno, cuando es la víctima. Opinan esos especialistas que vivi
mos en una sociedad en la que el éxito se obtiene por otros canales que no son el del esfuerzo y el estudio y muchos jóvenes son víctimas de ese mensaje social Ni siquiera piensan que el 30 por ciento del fracaso se relacione con lo que llaman objetores escolares, es decir, chicos que se niegan a ir a clase y cuyo porcentaje es menor.De nuevo los expertos creen que hay que atender debidamente a cada alumno desde Primaria y detectar y prestar ayuda también a los alumnos con un talento precoz. Además, los pedagogos creen que se necesita mayor financiación y revisar los contenidos.
Algunos psicólogos van más allá y juzgan que no se pueden mirar los problemas en la ESO, sino mucho antes, porque se pueden empezar a detectar en Infantil, que tiene ya carácter educativo, y por ello recomiendan que cuanto antes se intervenga en ellos, mejor. Algunos cuestionan las ratios.
No puede ser –alegan-, que haya clases en Infantil con 25 niños, porque es demasiado para atender la evolución de todos. Se ha querido extender la educación gratuita a partir de los tres años sin invertir lo necesario y se ha hecho en algunas comunidades a costa de las ratios. Es cantidad a costa de calidad.
Y en Primaria, lo primero que habría que hacer es cambiar la metodología. Ya no se puede enseñar de la misma manera. Se habla de ordenadores, de pizarras digitales, pero si se sigue enseñando igual, no se resuelve l
a cuestión".Por ello proponen agrupamientos flexibles, hacer desdoblajes de materias, trabajar en equipo por proyectos. Tiene que ser una educación más interactiva y es importantísimo potenciar el lenguaje, tanto oral como escrito. La comprensión lectora es uno de los problemas que más se detectan, se ve además en los resultados del informe Pisa.
Los alumnos muchas veces no entienden qué se les pregunta en un problema de matemáticas. La falta de profesorado es una claves más de la situación. No hay recursos suficientes, se necesitan más especialistas en audición y lenguaje y pedagogía terapéutica, especialidades de Magisterio.
Precisamente una de las claves de que el País Vasco tenga un fracaso muy inferior al resto son las plantillas. El fracaso tiene mucho que ver con la política que haga cada comunidad, pero no sólo con eso. También con su tejido productivo, con que no abunde el empleo de baja cualificación. Esto hace que el alumno entienda que tiene que acabar para colocarse, que, o adquiere al menos el grado medio o superior, o no va a tener empleo.
La mayor parte de los educadores destacan el papel de las familias en la lucha contra el fracaso. O las familias valoran la educación y que su hijo siga estudiando para lograr un mejor empleo y una mejor calidad de vida, o es muy complejo que se mejore. Y el mensaje que se está lanzando desde una parte de la sociedad es que lo que importa es el éxito, el ser popular. Si ése es el modelo de sociedad que se quiere, la escuela llega hasta donde llega y hay una parte que se queda fuera, dicen los expertos.
