Tráfico controlará intensivamente la velocidad hasta el día 23
Madrid.- La Dirección General de Tráfico va a intensificar el número de controles de velocidad hasta el pr
óximo día 23, como parte de una nueva campaña para concienciar a los usuarios sobre la necesidad de respetar los límites de velocidad. La vigilancia será extensiva en esas dos semanas a casi un millón y medio de vehículos.
Un comunicado de la entidad, que presentará hoy esa campaña, explica que lo que se pretende es difundir el mensaje: "Todos sabemos que si respetamos los límites de velocidad habrá menos víctimas en las carreteras ¿Por qué no lo hacemos?". La campaña va a incluir controles específicos en unos 2.000 tramos de las carreteras convencionales, además de espacios en radio y televisión.
Entre los 264 radares móviles que controlarán desde hoy la velocidad d
e unos 100.000 vehículos diarios en las carreteras, figura un nuevo radar fijo en la autopista A-6, a la salida del túnel de Guadarrama (Madrid).
Trafico considera que el exceso de velocidad sigue siendo una de las principales causas de los accidentes de tráfico, sobre todo en las carreteras secundarias y según un estudio, una reducción del 5 por ciento en la velocidad media permitiría reducir casi un 20 por ciento de los accidentes mortales y un 10 por ciento de los accidentes con heridos.
El año pasado murieron 576 personas en accidentes relacionados con la velocidad, se controló la velocidad de 25 millones de vehículos y 65.000 conductores fueron denunciados. Además los atropellos se relacionan con la velocidad, y en 2008 fallecieron 198 personas por atropello, de ellas 129 fueron en carreteras secundarias y 69 en a
utopistas.
Asimismo, la DGT ha señalado que el año pasado se produjeron 1.930 accidentes mortales en carretera que se saldaron con 2.182 víctimas mortales, de las cuales, 1.706 personas fallecieron en los 1.499 accidentes mortales que tuvieron lugar en vías secundarias.
Además, Tráfico prepara nuevos ingenios para controlar la velocidad. Por ejemplo un medidor de velocidad media por tramos, que es lo más avanzado en sistemas de vigilancia de la circulación. En otoño puede entrar en funcionamiento en el túnel del Guadarrama.
Colgando de un pórtico, sobre cada carril de la vía, penderá una cámara capaz de leer las matrículas de los vehículos. Un servidor se encargará de almacenar todas las imágenes con la hora, el minuto, el segundo y la milésima de segundo en que han sido tomadas. Al final del tramo controlado, otra cámara captura una nueva imagen. Un servidor común coteja las matrículas de las dos fotografías y las horas registradas por ambos relojes, que
están sincronizados vía satélite para que no haya el mínimo desfase.
La aplicación informática calcula la velocidad media a la que se ha rodado, teniendo en cuenta la longitud del recorrido y el tiempo empleado por el automovilista. Si la media rebasa el límite marcado en la carretera, las imágenes serán enviadas al centro de gestión correspondiente a través de fibra óptica. Allí se supervisará la información antes de remitirla al centro de tramitación de denuncias de León, donde se reciben todas las infracciones captadas por los radares fijos, y el lugar en el que se empaquetará la denuncia para el infractor.
Las cámaras de estos nuevos dispositivos leen todas y cada una de las matrículas de los vehículos que circulan por el tramo controlado y funcionan con infrarrojos, por lo que pueden estar operativas 24 horas al día.
Pero hay más. En estudio hay nuevas formas de vigilancia están latentes. Una de ellas es la versión moderna del tradicional semáforo que se cierra al paso de quien excede los límites de velocidad. Los nuevos CVT (control de velocidad de travesías) se destinarán a carreteras sec
undarias y recorridos interurbanos.
El sistema es muy barato en comparación con otros dispositivos y funciona de la siguiente forma: un medidor (radar poco sofisticado o bandas en el suelo) detecta un exceso de velocidad y cierra el semáforo. Si el conductor tiene la tentación de saltárselo, la cámara de vídeo graba la infracción y la envía al centro de gestión correspondiente. En ese caso no será multado por exceso de velocidad, sino por no respetar la señal luminosa. Esta infracción acarrea una multa de entre 91 y 300 euros y la retirada de cuatro puntos del carné.
Su colocación masiva parece inmediata. Uno ya se encuentra operativo en Soria, y otro está a punto de acabar el periodo de pruebas en una ronda de Sevilla.
óximo día 23, como parte de una nueva campaña para concienciar a los usuarios sobre la necesidad de respetar los límites de velocidad. La vigilancia será extensiva en esas dos semanas a casi un millón y medio de vehículos.Un comunicado de la entidad, que presentará hoy esa campaña, explica que lo que se pretende es difundir el mensaje: "Todos sabemos que si respetamos los límites de velocidad habrá menos víctimas en las carreteras ¿Por qué no lo hacemos?". La campaña va a incluir controles específicos en unos 2.000 tramos de las carreteras convencionales, además de espacios en radio y televisión.
Entre los 264 radares móviles que controlarán desde hoy la velocidad d
e unos 100.000 vehículos diarios en las carreteras, figura un nuevo radar fijo en la autopista A-6, a la salida del túnel de Guadarrama (Madrid).Trafico considera que el exceso de velocidad sigue siendo una de las principales causas de los accidentes de tráfico, sobre todo en las carreteras secundarias y según un estudio, una reducción del 5 por ciento en la velocidad media permitiría reducir casi un 20 por ciento de los accidentes mortales y un 10 por ciento de los accidentes con heridos.
El año pasado murieron 576 personas en accidentes relacionados con la velocidad, se controló la velocidad de 25 millones de vehículos y 65.000 conductores fueron denunciados. Además los atropellos se relacionan con la velocidad, y en 2008 fallecieron 198 personas por atropello, de ellas 129 fueron en carreteras secundarias y 69 en a
utopistas.Asimismo, la DGT ha señalado que el año pasado se produjeron 1.930 accidentes mortales en carretera que se saldaron con 2.182 víctimas mortales, de las cuales, 1.706 personas fallecieron en los 1.499 accidentes mortales que tuvieron lugar en vías secundarias.
Además, Tráfico prepara nuevos ingenios para controlar la velocidad. Por ejemplo un medidor de velocidad media por tramos, que es lo más avanzado en sistemas de vigilancia de la circulación. En otoño puede entrar en funcionamiento en el túnel del Guadarrama.
Colgando de un pórtico, sobre cada carril de la vía, penderá una cámara capaz de leer las matrículas de los vehículos. Un servidor se encargará de almacenar todas las imágenes con la hora, el minuto, el segundo y la milésima de segundo en que han sido tomadas. Al final del tramo controlado, otra cámara captura una nueva imagen. Un servidor común coteja las matrículas de las dos fotografías y las horas registradas por ambos relojes, que
están sincronizados vía satélite para que no haya el mínimo desfase.La aplicación informática calcula la velocidad media a la que se ha rodado, teniendo en cuenta la longitud del recorrido y el tiempo empleado por el automovilista. Si la media rebasa el límite marcado en la carretera, las imágenes serán enviadas al centro de gestión correspondiente a través de fibra óptica. Allí se supervisará la información antes de remitirla al centro de tramitación de denuncias de León, donde se reciben todas las infracciones captadas por los radares fijos, y el lugar en el que se empaquetará la denuncia para el infractor.
Las cámaras de estos nuevos dispositivos leen todas y cada una de las matrículas de los vehículos que circulan por el tramo controlado y funcionan con infrarrojos, por lo que pueden estar operativas 24 horas al día.
Pero hay más. En estudio hay nuevas formas de vigilancia están latentes. Una de ellas es la versión moderna del tradicional semáforo que se cierra al paso de quien excede los límites de velocidad. Los nuevos CVT (control de velocidad de travesías) se destinarán a carreteras sec
undarias y recorridos interurbanos.El sistema es muy barato en comparación con otros dispositivos y funciona de la siguiente forma: un medidor (radar poco sofisticado o bandas en el suelo) detecta un exceso de velocidad y cierra el semáforo. Si el conductor tiene la tentación de saltárselo, la cámara de vídeo graba la infracción y la envía al centro de gestión correspondiente. En ese caso no será multado por exceso de velocidad, sino por no respetar la señal luminosa. Esta infracción acarrea una multa de entre 91 y 300 euros y la retirada de cuatro puntos del carné.
Su colocación masiva parece inmediata. Uno ya se encuentra operativo en Soria, y otro está a punto de acabar el periodo de pruebas en una ronda de Sevilla.