sábado, 13 de marzo de 2010

Política Nacional

Felipe González, sin aludir a Zapatero, dice que "temen que vuelva a la arena institucional"

Por L. Jiménez, enviado especial
Sevilla.- El ex presidente del Gobierno Felipe González y el secretario general de UGT, Cándido Méndez, han mantenido un mano a mano en el congreso extraordinario del PSOE de Andalucía, con la periodista María Antonia Iglesias como moderado, ante muchos delegados de la asamblea que pedían a coro al ex mandario “vuelve, vuelve”, mientras CNN+ difundía el acto en directo y sin que se aludiese en modo alguno al actual jefe del ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.
El político y el sindicalista coincidieron, discreparon, informaron, explicaron y entretuvieron al respetable –que comparaba en los comentarios entre asistentes la didáctica de González y Méndez con las escasas dotes de comunicación de José Luis Rodríguez Zapatero- durante una hora larga.
De entrada, González, que dejó claro que es "pesioptimista" -optimista por la inteligencia, y pesimista por la voluntad- y que sus ideas están por delante de su país y de su partido, arrancó con sorna dando a un auditorio entregado una "mala noticia": "No soy multimillonario, ni siquiera millonario… Tengo 68 años y todavía no he decidido ser millonario, pero si lo decido, a lo mejor lo soy".
El ex presidente del Gobierno se quejó de las constantes infamias que se publican sobre él, aseguró que proceden de los "fachas" y herederos de la Inquisición, que "temen que vuelva a la arena de la pelea institucional", y explicó que esas publicaciones buscan "taponar" una vuelta a las instituciones que no contempla.
Como viene repitiendo desde hace algunos meses, González avisó de que "antes de salir de la crisis estamos incubando la siguiente", y situó a la banca al nivel de un "casino financiero global sin reglas". A los bancos les reprochó que oferten productos "repugnantes" y a la vez recorten el crédito disponible, tras lo cual pidió un cambio de las normas bancarias, "que sean pocas, pero que se cumplan", y que no se deje el sistema "en manos de depredadores", y que estén sujetos a "marco regulatorio europeo".
El ex presidente, que defendió un "discurso de derechos y obligaciones", alertó de que el empleo no se creará en España hasta que la economía no crezca por encima del 2,7%, "aunque nos pongamos muy contentos" cuando el crecimiento sea del 0,3%, defendió el mantenimiento de los incentivos hasta que la demanda crezca, y aventuró que el crecimiento, en esta ocasión, llegará de la mano de los países emergentes.
Por otro lado, González afirmó que la Justicia "está hecha unos zorros" debido "no sólo por falta de medios, sino por el ‘ganao’ que tenemos ahí dentro", y concluyó que "nos ha costado menos cambiar a las fuerzas armadas que a la justicia". Y también dijo que "necesitamos no hacer demagogia con la inmigración" tras explicar la evolución de la pirámide poblacional.
Por su parte, Cándido Méndez, preguntado si estaría dispuesto a convocar una huelga general, respondió que "si encontramos una agresión a los derechos de los trabajadores, contestaremos con la misma dimensión", aunque matizó que "ese escenario no se ha producido", aunque "hay gente impulsando y criticando a los sindicatos por no convocar una huelga general".
El dirigente ugetista dijo también estar "hasta el gorro" de las tesis que mantienen que "las medidas eficaces son las impopulares", y se mostró convencido de que la reforma laboral no resolverá el problema de producción que tiene España. Calificó de error la privatización generalizada que entregó la Caja Postal a la banca privada, y defendió la necesidad de conectar la recuperación con el modelo de crecimiento en los ámbitos financiero, energético, tecnológico y judicial (reforma de la Justicia).
Méndez expresó una "objeción" con el Gobierno socialista español y la Unión Europea respecto a que se plantee la retirada de los estímulos fiscales porque en esta época de crisis aún son necesarios.
Felipe González abogó por sentarse a hablar "sin demagogia" para cortar la "sangría" del desempleo y mejorar "lo que haya que mejorar", algo que, su juicio, debería hacerse a través de políticas activas y de inversión pública para sustituir la caída de la inversión privada.
González, que afirmó que ya hoy, antes de salir de esta "durísima" crisis estamos incubando la siguiente crisis financiera, dijo que con el actual mercado de trabajo España ha creado más empleo que toda Europa pero que también ha destruido más empleo que toda Europa. Además, González estimó que hay que crear normas, "pocas , y que se cumplan" y que no hay que dejar a los ahorradores en manos de los "depredadores" del mundo financiero.
El ex presidente del Gobierno dijo estar trabajando en cómo conectar a nivel español la salida de la crisis con un nuevo modelo de economía productiva que tenga futuro, "que cuente con lo que tenemos y con lo que no tenemos". "No hay que retirar las políticas publicas de apoyo a la demanda en Europa hasta que no estemos seguros de que la demanda crece por si sola, sin ayuda", agregó.
Sobre la reforma del sistema de pensiones, dijo que las medidas "impopulares" cuando se explican bien se convierten en las más populares y añadió que el Gobierno de la Nación se equivoca en el planteamiento "pero no en el fondo", justificando la reforma en que en 2030 habrá 30 millones de activos menos en Europa y 40 millones de pasivos más.
Por otro lado, el ex líder del Ejecutivo se mostró dispuesto a ofrecer ideas para el país "con libertad y claridad" y aseguró que no va a volver a las instituciones. ""Yo serviré en lo que pueda en mi partido", indicó el ex presidente, quien dijo que no le preocupa la derecha sino que "lo hagamos bien".
José Antonio Griñán ha sido reelegido secretario general de los socialistas andaluces, y a propósito de eso, el ex presidente dijo que "pasamos de la cosecha del 82 de la que es Chaves, y que no fue mala, también a la del 82 con Griñán".
Lo que quedó claro en ese debate es que Felipe González mantiene intacta su enorme capacidad de comunicación, su brillantez argumental, sus trucos para captar la atención de la audiencia y desplegó sus tradicionales armas de seducción.