Por M. Antón
Valladolid.- Miguel Delibes, uno de los mejores escritores españoles de este tiempo, de 89 años, se encuentra en estado crítico y en las últimas horas su estado de salud ha experimentado un empeoramiento hasta el punto de que la familia espera un fatal desenlace, que podría tener lugar ''en las próximas horas o, todo lo más, dentro de dos, tres o cuatro días'', ha explicado una de sus hijas, Elisa Delibes.
''No hay nada que hacer. No esperábamos que fuera tan rápido", ha concluido Elisa acerca del estado de salud de su padre. Desde la pasada Navidad ''observamos una recaída, pero nunca pensamos en un desenlace tan rápido. Ya no puede levantarse, está muy malito''. Delibes se halla inconsciente, conectado a una vía y con asistencia respiratoria permanente.Al enterarse del grave estado de salud del académico vallisoletano, Don Juan Carlos ha telefoneado a la familia. El monarca permanece permanente informado de la evolución de la salud del escritor, a quien le une una amistad de años. En octubre de 2006, Don Juan Carlos viajó a Valladolid para entregar al académico el Premio Vocento a los Valores Humanos .
Con su primera novela, La sombra del ciprés es alargada (un relato sobre la pérdida y la posibilidad de la felicidad, ambientado en Ávila y Barcelona,), Miguel Delibes obtuvo en 1947 el prestigioso premio Nadal. Ha sido acreedor de las distinciones más importantes de las letras hispanas y varias veces candidato al Nobel de Literatura. En 1973 ingresó en la Real Academia Española; en 1982 ganó el premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 1993 el premio Cervantes.
Nacido en Valladolid en 1920, Delibes comenzó una prolífica carrera como escritor tras lograr el Nadal, siendo autor de unas 60 obras, entre novelas, libros de viajes y diarios, la gran mayoría de ellas publicadas en la editorial Destino. Su último trabajo, aparecido en 2006, es una recopilación de relatos breves titulada Viejas historias y cuentos completos.
Una decena de sus novelas ha sido adaptada al cine o a la televisión. Su personaje de Azarías, en Los santos inocentes (interpretado en la versión cinematográfica de Mario Camus por el actor Paco Rabal), es uno de los iconos culturales españoles de la segunda mitad del siglo XX.