Madrid.- La gasolina ha ayudado a soportar la resaca de la cuesta de enero. El Índice de Precios al Consumo (IPC) bajó en febrero en dos décimas hasta el 0,8% interanual y han frenado la tendencia alcista con que comenzó el año.
La inflación subyacente –que mide la inflación sin tener en cuenta los precios de los alimentos frescos y la energía- se mantiene en 0,1%, igual que en enero y significa que no hay cambios sustanciales. El IPCA, que mide los precios igual que en Europa, se situó en 0,9% por lo que disminuye en dos décimas respecto enero.
Los precios se han moderado en febrero gracias al descenso del transporte (cuya tasa anual fue del 5,8%) dos décimas menos que en enero. Esto se explica por la estabilidad de los precios de los carburantes, frente a la subida que experimentaron en febrero de 2009. Este componente pone de manifiesto que las ofertas para la compra de vehículos ya no son tan atractivas como el año pasado. El segundo elemento que más ha influido han sido los alimentos y las bebidas no alcohólicas cuyos precios se redujeron un 2,7% en tasa anual (tres décimas menos que en enero). Vuelve a ser la carne de pollo y los refrescos, donde las cadenas de alimentación tienen mayores márgenes de descuento para atraer clientes, los que tiran a la baja, hasta el punto que han llegado a niveles de precio de 1994.
El tercer componente que tira a la baja de los precios es el ocio y la cultura (-2,1% en tasa anual, cinco décimas menos que el mes pasado) y se sitúa también al nivel de 1994. Esto se explica por la guerra de descuentos en los viajes organizados para animar a los turistas a que sigan viajando. También baja ligeramente la tasa anual de los restaurantes, bares y cafeterías, que se sitúa en el 1,1%, la más baja de esta parcela desde agosto de 1986. En definitiva, estos datos indican que la demanda interna, la actividad de empresas y familias, mantiene su atonía. La clave es recuperar la competitividad, pero los costes por unidad producida han crecido un 6,9% el último año, lo cual no beneficia a nadie y menos a las exportaciones que parece que es lo único que está tirando.