jueves, 10 de diciembre de 2009

Delincuencia

Solo 1 de los 5 imputados por la muerte de Marta del Castillo sigue preso
Madrid.- Aunque pueda parecer un disparate la justicia tiene estas cosas. Cuando faltan poco más de un mes para que se cumpla el año de la desaparición y asesinato declarado de la joven sevillana Marta del Castillo sólo queda entre rejas 1 de los 5 imputados.
La salida hoy en libertad de Samuel Benítez, amigo del asesino confeso, Miguel Carcaño, deja a éste como único de los participantes en el tenebroso asunto que sigue preso.
Benítez, imputado por la desaparición y presumible asesinato de la joven, al menos en grado de complicidad, ha salido de la cárcel de Huelva en la que ingresó en febrero pasado, casi un mes de la muerte de Marta (la noche del 24 al 25 de enero).
En una de esas decisiones que quitan el aliento, la Audiencia Provincial de Sevilla aceptó la petición de libertad presentada por el abogado de Samuel, presunto cómplice de Carcaño, a pesar de que el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla había denegado en dos ocasiones la petición.
El juez instructor del caso, Francisco de Asís Molina, alegó en su momento que aún existía riesgo de que el joven eliminara pruebas que pudieran llevar al esclarecimiento de los hechos, apuntando además a la gravedad de lo acontecido la noche del 24 al 25 de enero, argumentos que le llevaron a desestimar los recursos en los que se solicitaba la libertad del cómplice.
Antes habían quedado libres Javier Delgado, hermanastro de Carcaño, y la novia de éste, María García. Un jurado popular compuesto por 9 ciudadanos será quien decida sobre los adultos implicados, que incluyen junto a los dos mencionados a Carcaño y Samuel.
El único menor imputado es Javier G. El Cuco, de 16 años, que tras finalizar el plazo máximo de nueve meses de internamiento en un centro de menores, ha pasado del centro en el que estaba en Jaén a vivir en un piso tutelado alejado de Sevilla. La causa contra El Cuco se instruye en paralelo a la del Juzgado de Instrucción 4 contra los cuatro adultos, y será un juez de menores el que decida sobre él bajo la acusación de violación y asesinato.
La indignación por la puesta en libertad de todos los implicados, a excepción de Carcaño, es manifiesta en la familia de Marta, pero también en miles de ciudadanos perplejos por el hecho de que los vericuetos de la justicia permitan estas situaciones.