jueves, 10 de diciembre de 2009

Crónicas Bárbaras

(Por su interés y por tratar en la práctica del mismo asunto, publicamos hoy dos de las Crónicas Bárbaras de M. Molares para que nuestros lectores tengan más elementos de juicio sobre el caso Haidar)

Sahara Español

Por M. Molares do Val
Aunque generalmente lo olvidamos, el drama de la nacionalista e independentista saharaui Aminatu Haidar, en huelga de hambre desde hace tres semanas, es una herencia más de la España franquista.
El Sahara Occidental, que es como la mitad de España, fue ocupado por pocos militares españoles en 1920. Su valor estratégico surgió con la Guerra Fría: la URSS y EE.UU. estaban repartiéndose la influencia en los países africanos que iban independizándose.
Marruecos lo hizo de los protectorados de Francia y España en 1956. En 1958 Franco, para evitar la descolonización del Sahara y el neoimperialismo marroquí, convirtió aquel desierto en una provincia más e hizo españoles sus 74.000 nativos censados.
En 1962 se independizaba Argelia. Se inclinó por la URSS. Marruecos, por EE.UU. Aunque generalmente los saharauis eran amistosos con los españoles, en los últimos años del franquismo nacía el Frente Polisario, que luchaba por la independencia impulsado por Argelia y la URSS, que buscaban una salida al Atlántico por ese territorio.
La agonía de Franco en 1975 y la Marcha Verde marroquí hizo que se retiraran los 20.000 españoles de origen destinados allí, en su mayoría militares. Y facilitó su ocupación por Marruecos. Mientras el rey Hassan II desoía la el plan de descolonización de la ONU, los saharauis se dividieron entre los que quedaron bajo ese monarca feudal y los que huyeron a la Argelia socialista, aunque desovietizada tras el hundimiento de la URSS.
Ahora, el debate estratégico ya no es el del antagonismo EE.UU-URSS, o el de Marruecos-Argelia. El caso Haidar hay que verlo en un contexto: el desafío en Marruecos, Argelia, el Sahara y Mauritania –realmente, toda el África islámica- del salafismo de Al-Qaeda, similar al almorávide de los siglos XI y XII, que partiendo desde Mauritania y el Sahara arrasó al-Andalus.

Diplomacia Indigna


Por M. Molares do Val
El diplomático Agustín Santos, jefe del gabinete del ministro de Exteriores y encargado de gestionar el caso de Aminetu Haidar, en huelga de hambre desde hace tres semanas en Lanzarote, ha sido denunciado por su partido político, Izquierda Unida, como transmisor de las “indignas” propuestas del Gobierno español para que la activista saharaui acepte las exigencias marroquíes.
Una durísima condena para este hereje ideológico, que además fue miembro del Consejo Político de IU. Así, Willy Meyer, el responsable de Política Internacional del partido, le exigió que elija entre su militancia y su cargo porque “ser jefe de gabinete de un ministro como Moratinos es incompatible con la afiliación a IU, que no ha decidido formar parte del Gobierno del PSOE". Cayo Lara, comunista duro y máxima figura como coordinador de IU se sumó a la demanda, porque “existe incompatibilidad entre su militancia y su cargo político".
Al caso Haidar, aparte de las complicaciones nacionales e internacionales que contiene, le sale así un nuevo ángulo alarmante para la maltrecha diplomacia española actual: el de algunos funcionarios de carrera que deben servir a los gobiernos, de izquierdas o derechas, pero que militan en algún partido quizás opuesto a los intereses nacionales que deben defender lealmente.
Era lógico que durante la dictadura hubiera diplomáticos, jueces o incluso militares antifranquistas. Pero en democracia provoca ya bastantes problemas la politización de los jueces para que los partidos políticos quieran dirigir las acciones de los diplomáticos cuyo deber es servir únicamente los intereses de España.
Peor: Santos, que egresó de la Escuela Diplomática en 1982, tiene como jefe ideológico a ese Cayo Lara, defensor del siniestro comunismo de la URSS, Stalin y Mao, genocidas de decenas de millones de seres en nombre, eso sí, de la paz y del progreso.

(M. Molares do Val es escritor, periodista y capitán de la Marina Mercante)