martes, 8 de septiembre de 2009

Política Nacional

La madre de Leire Pajín y otros ediles de Benidorm desafían a Ferraz por una moción de censura
Madrid.- Se repite la historia en Benidorm. En 1991 fue una tragedia para el PSOE, cuando Eduardo Zaplana, con apoyo de una tránsfuga socialista, se hizo con la alcaldía de la capital turística de la Comunidad Valenciana. Ahora, 16 años después, está por ver que la iniciativa de los concejales del PSOE por hacerse con el control del Ayuntamiento de Benidorm con el apoyo de un tránsfuga del PP, no acabe en una farsa.
De momento, este asunto ha logrado enfrentar a la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, con su madre, Maite Iraola, concejal socialista de Benidorm y partidaria de la moción.
En la ciudad todo está a punto para una moción de censura que desplazará al actual alcalde, Manuel Pérez Fenoll, del PP, por el socialista Agustín Navarro. Los 13 votos del PSOE más el de José Bañuls, un tránsfuga del PP, conformarán una nueva mayoría en la localidad de 70.280 habitantes, que en verano llega a los 350.000 y un presupuesto que supera los 105 millones de euros.
La iniciativa de los ediles socialistas -que ya están estampando sus firmas para la moción- entre los que se encuentra Maite Iraola, madre de Pajín, choca de lleno con el Pacto Antitransfuguismo que ha firmado este partido. Leire Pajín, expresó ayer su "compromiso absolutamente claro" y su "respeto rotundo" al pacto que prohíbe las mociones de censura en los ayuntamientos con apoyo de concejales tránsfugas.
Pajín, que reside en Benidorm prácticamente desde que nació, secundó la iniciativa del secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, y se mostró contraria a la moción de censura: "La posición del partido es la misma que siempre ha sido y es la que conocen los compañeros de Benidorm. La misma que sería para cualquier militante se llame como se llame, viva donde viva y milite en la agrupación que milite". Los estatutos del partido establecen sanciones e incluso la expulsión para los concejales que vulneren el pacto antitransfuguismo suscrito en 1998 entre populares y socialistas.
El asunto es peliagudo. Cuando, el pasado 29 de agosto la dirección federal echó el freno a la moción de censura que los ediles de Benidorm estaban decididos a sacar adelante, Ferraz no descartaba, sin embargo, la moción si se mantenían las actuales condiciones de ingobernabilidad en la localidad alicantina.
La situación está tan enmadejada que la visita hoy a Valencia de José Blanco, el vicesecretario general del PSOE, podría modificar los planes del grupo municipal. En las filas del PP aprovechan entretanto para hurgar en la herida abierta. El vicesecretario de organización del PP, David Serra, volvió a pedir ayer la dimisión de Alarte por "carecer de liderazgo" para frenar la moción.