Zapatero busca ahora un pacto de Estado con Rajoy ante la crisis
Por E. Vázquez
Madrid.- El presidente José Luis Rodríguez Zapatero convocará al líder del PP, Mariano Rajoy después de inaugurar el curso parlamentario el miércoles con un debate sobre la crisis económica, con la pretensión de alcanzar acuerdos para afrontarla y pese a las diferencias de fondo que les separan.
"Vamos a intentarlo", dijo ayer Zapatero en Onda Cero, pero La Moncloa no quiere que cunda la expectativa porque temen que Rajoy haya hecho de la crisis el territorio básico de oposición.
A la espera de conocer en el debate la actitud Rajoy, Zapatero se ha fijado como objetivo mínimo el pacto con el PP sobre educación y sobre la política energética, que considera básico para salir de la crisis.
Los ministros de Industria, Miguel Sebastián, y de Educación, Ángel Gabilondo, ya han iniciado contactos con los partidos para buscar ese acuerdo. Zapatero se reunió el viernes con patronal y sindicatos, tras la ruptura del diálogo social en julio, para abordar medidas contra la crisis y tratar de garantizar la paz social en otoño, amenazada por el alto índice de desempleo previsto.
Intensificar el diálogo será un eje de la política de Zapatero ante la intensidad de la crisis y es una de las conclusiones de la reunión que tuvo la semana que concluye con sus vicepresidentes, en la que fijaron la estrategia y la agenda del Gobierno para el primer trimestre del curso político.
La agenda del Gobierno tendrá como eje básico la Ley de Economía Sostenible, anunciada en mayo durante el debate sobre el estado de la nación, cuyas líneas explicará Zapatero el miércoles en el Congreso. Su intención es presentar el anteproyecto de ley en el Consej
o de Ministros del 16 de octubre.
Con esa ley aspira a a crear incentivos para un nuevo modelo económico (tecnologías modernas, eficiencia energética, etc,), incluido un crédito a las empresas de 20.000 millones de euros para ir sustituyendo la economía del ladrillo por otra más diversificada; eliminar trabas burocráticas para agilizar la actividad empresarial y adaptar la formación profesional a las necesidades económicas, entre algunas de sus líneas básicas.
"Si el contexto internacional ayuda y acertamos, podemos entrar en la senda de recuperación clara a mediados de 2010", dijo ayer Zapatero por la radio. El presidente cree que el periodo de la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, coincida con la etapa de reactivación económica internacional y sirva de estímulo político a España.
Zapatero está empeñado en salvaguardar su política de reactivación económica, y la política social frente a la crisis, del drástico recorte presupuestario que ha anunciado a sus ministerios y que hace prever un pulso entre ellos en los próximos días. En concreto, 15.000 millones del aumento de la factura del desempleo tendrán que ser absorbidos por los departamentos no afectados por el gasto social. "Mantener la cohesión social en época de crisis es una prioridad de mi Gobierno", dijo el presidente.
En el mitin anual que cada año abre el curso político ante los mineros de Rodiezmo (León), se comprometerá a mantener su política social frente a la crisis: las pensiones, el salario mínimo interprofesional y el presupuesto de la Ley de Dependencia que ayer precisó que sería de 1.500 millones de euros. Además, el Consejo de Ministros del 2 de octubre aprobará un nuevo plan municipal de choque, dotado con 5.000 millones de euros y destinado a inversión, para paliar el alto índice de paro previsto.
Para aprobar sus planes legislativos en las Cortes, Zapatero busca atraerse a la izquierda -IU, ICV, ERC y BNG- sin olvidar a Coalición Canaria, PNV y Nafarroa Bai, además de UPN. En materia de ampliación de derechos, Zapatero quiere aprobar una Ley de Libertad Religiosa, otra de igualdad de trato, la de acceso a la información y la nueva ley del aborto.
"Vamos a intentarlo", dijo ayer Zapatero en Onda Cero, pero La Moncloa no quiere que cunda la expectativa porque temen que Rajoy haya hecho de la crisis el territorio básico de oposición.
A la espera de conocer en el debate la actitud Rajoy, Zapatero se ha fijado como objetivo mínimo el pacto con el PP sobre educación y sobre la política energética, que considera básico para salir de la crisis.
Los ministros de Industria, Miguel Sebastián, y de Educación, Ángel Gabilondo, ya han iniciado contactos con los partidos para buscar ese acuerdo. Zapatero se reunió el viernes con patronal y sindicatos, tras la ruptura del diálogo social en julio, para abordar medidas contra la crisis y tratar de garantizar la paz social en otoño, amenazada por el alto índice de desempleo previsto.
Intensificar el diálogo será un eje de la política de Zapatero ante la intensidad de la crisis y es una de las conclusiones de la reunión que tuvo la semana que concluye con sus vicepresidentes, en la que fijaron la estrategia y la agenda del Gobierno para el primer trimestre del curso político.
La agenda del Gobierno tendrá como eje básico la Ley de Economía Sostenible, anunciada en mayo durante el debate sobre el estado de la nación, cuyas líneas explicará Zapatero el miércoles en el Congreso. Su intención es presentar el anteproyecto de ley en el Consej
o de Ministros del 16 de octubre.Con esa ley aspira a a crear incentivos para un nuevo modelo económico (tecnologías modernas, eficiencia energética, etc,), incluido un crédito a las empresas de 20.000 millones de euros para ir sustituyendo la economía del ladrillo por otra más diversificada; eliminar trabas burocráticas para agilizar la actividad empresarial y adaptar la formación profesional a las necesidades económicas, entre algunas de sus líneas básicas.
"Si el contexto internacional ayuda y acertamos, podemos entrar en la senda de recuperación clara a mediados de 2010", dijo ayer Zapatero por la radio. El presidente cree que el periodo de la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, coincida con la etapa de reactivación económica internacional y sirva de estímulo político a España.
Zapatero está empeñado en salvaguardar su política de reactivación económica, y la política social frente a la crisis, del drástico recorte presupuestario que ha anunciado a sus ministerios y que hace prever un pulso entre ellos en los próximos días. En concreto, 15.000 millones del aumento de la factura del desempleo tendrán que ser absorbidos por los departamentos no afectados por el gasto social. "Mantener la cohesión social en época de crisis es una prioridad de mi Gobierno", dijo el presidente.
En el mitin anual que cada año abre el curso político ante los mineros de Rodiezmo (León), se comprometerá a mantener su política social frente a la crisis: las pensiones, el salario mínimo interprofesional y el presupuesto de la Ley de Dependencia que ayer precisó que sería de 1.500 millones de euros. Además, el Consejo de Ministros del 2 de octubre aprobará un nuevo plan municipal de choque, dotado con 5.000 millones de euros y destinado a inversión, para paliar el alto índice de paro previsto.
Para aprobar sus planes legislativos en las Cortes, Zapatero busca atraerse a la izquierda -IU, ICV, ERC y BNG- sin olvidar a Coalición Canaria, PNV y Nafarroa Bai, además de UPN. En materia de ampliación de derechos, Zapatero quiere aprobar una Ley de Libertad Religiosa, otra de igualdad de trato, la de acceso a la información y la nueva ley del aborto.
