martes, 8 de septiembre de 2009

Orden Público

Los detenidos por la 'Kale borroka' de Pozuelo, en libertad
Madrid.- Los 13 mayores de edad y los siete menores detenidos por el vandalismo desatado en la madrugada del sábado al domingo, durante las fiestas de Pozuelo de Alarcón, han quedado en libertad después de que algunos de ellos reconocieran su participación en los hechos.
La jueza del Tribunal Superior de Justicia de Madrid por el momento no ha concretado ninguna acusación sobre los mayores de edad liberados, a la espera de que la investigación arroje más pruebas sobre la participación de los implicados, acusados por la policía de desórdenes y atentado a la autoridad. La jueza no descarta volver a llamar a los jóvenes, que han sido interrogados desde las 12.30 de la mañana del lunes.
Además, la Fiscalía de Menores también ha liberado a los otros siete arrestados que no llegaban a los 18 años, por los graves disturbios que protagonizaron decenas de jóvenes que hacían «botellón» en una zona aledaña al recinto de fiestas de Pozuelo.
En los disturbios fueron heridos diez policías, dos de ellos graves, y se intentó asaltar la Comisaría local. En unas acciones calificadas de verdadera “kale borroka”, también hubo desperfectos en el mobiliario urbano y varios vehículos policiales sufrieron la ira de los jóvenes vándalos ebrios.
La batalla campal viene a demostrar, como opinan responsables policiales, que la kale borroka no es privativa del País Vasco. Si la violencia ejercida por los radicales vascos se enmascara en razones políticas, en el caso de Pozuelo se debió a la ingesta de alcohol durante un botellón. Los incidentes son preocupantes por cuanto que no se trata de un municipio marginal ni con bolsas de exclusión social. Pozuelo está enclavado en una de las zonas más ricas de España y sus ciudadanos gozan de un alto nivel de vida.
Más bien, estiman expertos policiales se trata de la irresponsabilidad de tantos alcaldes del país ante la explosiva combinación de alcohol, drogas y poca edad. La diversión, dicen algunos de esos expertos, no puede entrañar desmanes y atentados a la paz y el orden público. Pero desde las alcaldías se hace la vista gorda.
La Policía, se dice ahora en Madrid, debe actuar de forma ejemplarizante. Y los incidentes han reabierto el debate sobre los "botellones" y la participación de menores en los mismos, además de motivar la convocatoria de una reunión entre la delegada del Gobierno en la Comunidad y el consejero de Interior.
Los altercados se registraron entre las dos y las seis de la mañana de la madrugada del domingo y comenzaron cuando la Policía se dirigió a los jóvenes que hacían "botellón" cerca del recinto de las fiestas de la localidad, porque un chico había recibido un botellazo. Los jóvenes se enfrentaron a los agentes, provocando violentos disturbios. El 112 de la Comunidad de Madrid recibió entre las 00.00 y las 07.00 horas 200 llamadas relacionadas con los altercados, que conllevaron 23 expedientes por amenazas y agresiones, 14 por heridos, 13 por incendios y 18 por intoxicaciones etílicas.
La Policía no trabaja con la hipótesis de que los altercados fueran provocados por grupos organizados de una determinada ideología, sino que se debió a la concentración de cientos de jóvenes que habían ingerido alcohol.
El alcalde de Pozuelo, Gonzalo Aguado, ha solicitado a la Delegación del Gobierno y a la Policía Nacional más efectivos para reforzar la seguridad en el municipio hasta que finalicen las fiestas, el próximo día 12. Aguado, que confía en que el resto de fiestas patronales se desarrolle con normalidad, ha precisado que no dio la orden de disolver el "botellón" a las tres de la madrugada, aunque sí ordenó que se cerrase la discoteca móvil a esa hora.
En su opinión se trata de un "caso aislado" que ha achacado a "la elevada ingesta de alcohol y al efecto contagio de la agresividad". Por su parte, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, ha afirmado que ante hechos "muy violentos" como los registrados en Pozuelo hay que "reflexionar entre todos para que no vuelva a ocurrir".
En su opinión, esos altercados "ponen una vez más de manifiesto que el cóctel botellón, menores, alcohol, nuevas tecnologías y violencia es explosivo, y que tenemos que reflexionar seriamente entre todos para que estas cosas no se vuelvan a producir".
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, ha asegurado que lo ocurrido es "un problema de orden público" y ha subrayado que las fuerzas de seguridad intervinieron para hacer cumplir la ley. Jiménez ha recordado que está prohibido el consumo de alcohol fuera de los lugares autorizados y la venta a menores de edad. El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha declarado que son necesarios los planes locales de ocio y cultura para la gente joven, frente a hechos como el incidente ocurrido en Pozuelo y ha estimado que la falta de educación adecuada provoca este tipo de actitudes por doquier.
El sindicato Confederación Española de Policía (CEP) ha reclamado a los ayuntamientos y a la Comunidad de Madrid que elaboren ordenanzas que sancionen económicamente "todos aquellos comportamientos incívicos que rodean el fenómeno 'botellón' y la violencia juvenil que desencadena".