La Policía reclama que los padres de los detenidos en Pozuelo paguen los daños
Madrid.- El secretario general de Madrid de la Unión Federal de Policía (UDF), Alfredo Perdiguero, ha reclamado hoy que los padres de los detenidos la noche del sábado por los altercados ocurridos en Pozuelo de Alarcón se responsabilicen de los graves daños causados por sus hijos en las calles de la localidad.
La batalla campal que se produjo entorno a las fiestas del municipio se saldó con 20 detenidos, siete de ellos meno
res, y diez policías heridos, en concreto dos de la Comisaría de Pozuelo, un municipal y siete agentes de la UIP, dos de ellos con lesiones graves. Además, cientos de jóvenes trataron de asaltar la propia Comisaria.
"Los padres de los menores y de los adultos deben ser responsables de lo que han hecho sus hijos y deben concienciarse sobre qué tipo de educación se les está dando", afirma Perdiguero, que se pregunta "qué está pasando en la sociedad para que pase esto".
El portavoz sindical se muestra sorprendido con que en "un Estado de Derecho pase lo que pasó". "Que en un día festivo, lleguen unos chalados, unos desalmados y monten esto, incluso queriendo atacar una comisaría, no tiene explicación. Hace que mi pensamiento lo compare con las acciones de 'Kaleborroka'.
Insistió en que "estos desalmados" querían "reventar" las fiestas, asegurando que en su mayoría procedían de localidades próximas a Pozuelo. "Los pueblos no pueden ser tomados por la Policía. En Pozuelo, había dieciséis nacionales y entre cuatro o seis municipales. No es una cuestión de aumentar la Policía. No se puede poner a un agente por cada ciudadano, sino sería un Estado de Excepción", recalcó.
Mientras, los sindicatos de Policía consideran "tercermundista" que en un país democrático como España un grupo de personas intente asaltar una comisaría como ocurrió en la noche del sábado. Después de ver los vídeos colgados en Youtube por varios jóvenes que grabaron los incidentes, alguno de los cuales se mofa abiertamente de los policías que aparecen arrinconados por una lluvia de botellas y piedras, Perdiguero dijo que aquello "en vez de Pozuelo parecía el Harlem americano en el que reina la ley del más fuerte".
Por su parte, el secretario general de Madrid del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Felipe Brihuega, ha afirmado que "una situación así se puede ir de las manos siempre que los medios son escasos".
Brihuega considera que el dispositivo desplegado sería el "normal" para una población en fiestas del tamaño y el nivel socioeconómico (medio-alto) de Pozuelo, en el que nadie esperaría una situación como la ocurrida, que considera que pudo estar motivada por el "botellón" y la consiguiente ingesta de alcohol.
En los enfrentamientos de anoche en Pozuelo fueron detenidas 20 personas, siete de ellas menores, por desórdenes públicos, atentado a agente de la autoridad y daños al mobiliario urbano, en una intervención en la que resultaron heridos diez policías, dos de ellos de gravedad, según fuentes de la Jefatura Superior de Policía.
El alcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid), Gonzalo Aguado (PP), quiso transmitir este lunes un mensaje de "tranquilidad" después de la reyerta ocurrida durante las fiesta patronales. El regidor atribuyó los altercados a "un grupo de energúmenos de fuera del municipio" que ha intentado "reventar" las fiestas, como prueba, dijo, que sólo dos de los arrestados sean vecinos del municipio madrileño. En declaraciones a la Cadena Cope y Telecinco, Aguado afirmó que este año la afluencia de público ha sido mayor de lo previsto, por lo que en la madrugada del domingo "se tuvieron que pedir refuerzos" en el número de efectivos policiales para hacer frente a los disturbios.
De todos modos, el alcalde afirmó que la coordinación entre agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Local fue "correcta" y adelantó que en los próximos días se reforzará el número de efectivos para que "no vuelva a ocurrir más". Además, negó que la reyerta haya sido provocada por grupos radicales. "No tenemos constancia, ni tanto la Policía Nacional ni en el informe del Ministerio del Interior que haya sido originado por ninguna organización ni grupo radical, simplemente que han sido unos jóvenes que en un momento dado empezaron a agredir a la Policía", indicó.
Precisó que todos los años se practican 'botellones' en "un clima de normalidad" en los recintos feriales y añadió que "este lunes por este lunes está totalmente normalizada" la situación. Finalmente, informó de que los detenidos se encuentran en estos momentos en la comisaría de Pozuelo y confió en que los hechos se clarifiquen cuanto antes y no vuelvan a repetirse en la localidad.
Veinte personas fueron detenidas este fin de semana -siete de ellas menores- en las fiestas de la localidad madrileña por desórdenes públicos, atentado a agente de la autoridad y daños al mobiliario urbano, en una intervención en la que resultaron heridos 10 policías, dos de ellos de gravedad. Entre las dos y las seis de la madrugada del domingo se produjeron desórdenes y comportamientos "de violencia desmesurada a causa de la ingesta de alcohol" por parte de personas que participaban en las fiestas de este municipio, colindante con la capital, de 83.000 habitantes y uno de los que tiene mayor renta per cápita de toda España.Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la mayor parte de estos hechos fue protagonizada por jóvenes que e
staban haciendo "botellón" en una zona aledaña al recinto de las fiestas. De los diez policías heridos, siete pertenecen a las Unidades de Intervención Policial (UIP), los antiguos antidisturbios, dos de ellos de gravedad.También hay dos policías nacionales de la comisaría de Pozuelo heridos, así como un policía municipal. Además de la rotura de mobiliario urbano -papeleras, señales, vallas, marquesinas de autobús- sufrieron desperfectos diversos vehículos policiales. Un coche de la Policía Nacional -un vehículo zeta- fue quemado totalmente, otros dos presentan daños por pedradas, como roturas de cristales, dos vehículos camuflados han quedado muy dañados y una furgoneta de las Unidades de Intervención Policial muestra destrozos.
La batalla campal que se produjo entorno a las fiestas del municipio se saldó con 20 detenidos, siete de ellos meno
res, y diez policías heridos, en concreto dos de la Comisaría de Pozuelo, un municipal y siete agentes de la UIP, dos de ellos con lesiones graves. Además, cientos de jóvenes trataron de asaltar la propia Comisaria."Los padres de los menores y de los adultos deben ser responsables de lo que han hecho sus hijos y deben concienciarse sobre qué tipo de educación se les está dando", afirma Perdiguero, que se pregunta "qué está pasando en la sociedad para que pase esto".
El portavoz sindical se muestra sorprendido con que en "un Estado de Derecho pase lo que pasó". "Que en un día festivo, lleguen unos chalados, unos desalmados y monten esto, incluso queriendo atacar una comisaría, no tiene explicación. Hace que mi pensamiento lo compare con las acciones de 'Kaleborroka'.
Insistió en que "estos desalmados" querían "reventar" las fiestas, asegurando que en su mayoría procedían de localidades próximas a Pozuelo. "Los pueblos no pueden ser tomados por la Policía. En Pozuelo, había dieciséis nacionales y entre cuatro o seis municipales. No es una cuestión de aumentar la Policía. No se puede poner a un agente por cada ciudadano, sino sería un Estado de Excepción", recalcó.
Mientras, los sindicatos de Policía consideran "tercermundista" que en un país democrático como España un grupo de personas intente asaltar una comisaría como ocurrió en la noche del sábado. Después de ver los vídeos colgados en Youtube por varios jóvenes que grabaron los incidentes, alguno de los cuales se mofa abiertamente de los policías que aparecen arrinconados por una lluvia de botellas y piedras, Perdiguero dijo que aquello "en vez de Pozuelo parecía el Harlem americano en el que reina la ley del más fuerte".
Por su parte, el secretario general de Madrid del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Felipe Brihuega, ha afirmado que "una situación así se puede ir de las manos siempre que los medios son escasos".
Brihuega considera que el dispositivo desplegado sería el "normal" para una población en fiestas del tamaño y el nivel socioeconómico (medio-alto) de Pozuelo, en el que nadie esperaría una situación como la ocurrida, que considera que pudo estar motivada por el "botellón" y la consiguiente ingesta de alcohol.

En los enfrentamientos de anoche en Pozuelo fueron detenidas 20 personas, siete de ellas menores, por desórdenes públicos, atentado a agente de la autoridad y daños al mobiliario urbano, en una intervención en la que resultaron heridos diez policías, dos de ellos de gravedad, según fuentes de la Jefatura Superior de Policía.
El alcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid), Gonzalo Aguado (PP), quiso transmitir este lunes un mensaje de "tranquilidad" después de la reyerta ocurrida durante las fiesta patronales. El regidor atribuyó los altercados a "un grupo de energúmenos de fuera del municipio" que ha intentado "reventar" las fiestas, como prueba, dijo, que sólo dos de los arrestados sean vecinos del municipio madrileño. En declaraciones a la Cadena Cope y Telecinco, Aguado afirmó que este año la afluencia de público ha sido mayor de lo previsto, por lo que en la madrugada del domingo "se tuvieron que pedir refuerzos" en el número de efectivos policiales para hacer frente a los disturbios.
De todos modos, el alcalde afirmó que la coordinación entre agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Local fue "correcta" y adelantó que en los próximos días se reforzará el número de efectivos para que "no vuelva a ocurrir más". Además, negó que la reyerta haya sido provocada por grupos radicales. "No tenemos constancia, ni tanto la Policía Nacional ni en el informe del Ministerio del Interior que haya sido originado por ninguna organización ni grupo radical, simplemente que han sido unos jóvenes que en un momento dado empezaron a agredir a la Policía", indicó.
Precisó que todos los años se practican 'botellones' en "un clima de normalidad" en los recintos feriales y añadió que "este lunes por este lunes está totalmente normalizada" la situación. Finalmente, informó de que los detenidos se encuentran en estos momentos en la comisaría de Pozuelo y confió en que los hechos se clarifiquen cuanto antes y no vuelvan a repetirse en la localidad.
Veinte personas fueron detenidas este fin de semana -siete de ellas menores- en las fiestas de la localidad madrileña por desórdenes públicos, atentado a agente de la autoridad y daños al mobiliario urbano, en una intervención en la que resultaron heridos 10 policías, dos de ellos de gravedad. Entre las dos y las seis de la madrugada del domingo se produjeron desórdenes y comportamientos "de violencia desmesurada a causa de la ingesta de alcohol" por parte de personas que participaban en las fiestas de este municipio, colindante con la capital, de 83.000 habitantes y uno de los que tiene mayor renta per cápita de toda España.Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la mayor parte de estos hechos fue protagonizada por jóvenes que e
staban haciendo "botellón" en una zona aledaña al recinto de las fiestas. De los diez policías heridos, siete pertenecen a las Unidades de Intervención Policial (UIP), los antiguos antidisturbios, dos de ellos de gravedad.También hay dos policías nacionales de la comisaría de Pozuelo heridos, así como un policía municipal. Además de la rotura de mobiliario urbano -papeleras, señales, vallas, marquesinas de autobús- sufrieron desperfectos diversos vehículos policiales. Un coche de la Policía Nacional -un vehículo zeta- fue quemado totalmente, otros dos presentan daños por pedradas, como roturas de cristales, dos vehículos camuflados han quedado muy dañados y una furgoneta de las Unidades de Intervención Policial muestra destrozos.