A hombros Cayetano, Manzanares y Perera en la Goyesca de Ronda
Por Curro "Cúchares"
Málaga.- Los diestros José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Cayetano Rivera se repartieron ocho orejas y salieron a hombros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda tras la celebración de la trigésimo
quinta Corrida Goyesca, en la que se lidió una deslucida corrida de Luis Algarra con un lleno de no hay billetes.Abrió el cartel José María Manzanares, al que le correspondió de inicio el animal con más nobleza del encierro, aunque carente de fuerza.No fue suficiente su esfuerzo por cuidarlo en los primeros tercios, por lo que llegó demasiado parado a la muleta en una faena a la que le faltó la emoción que el animal no ponía y que se cerró con una ovación del público presente en la Maestranza rondeña. Al cuarto le desarrolló una faena estética en la que mostró la elegancia de su toreo y con el que estuvo contundente con los aceros, por lo que le concedieron las dos orejas. Miguel Ángel Perera lució en un quite por tafalleras enlazadas con gaoneras en el primero de su lote, un animal que brindó al diestro Francisco Rivera Ordóñez, empresario de esta plaza. El extremeño se mostró muy firme ante un toro exigente que duró poco y al que cortó un apéndice. Al quinto se lo pasó en dos ocasiones cambiado por la espalda en el inicio de la faena, continuando con la mano muy baja. El de Algarra, pobre de casta, terminó entregado al matador en una faena de cortas dis
tancias.
Como el palco no quiso concederle la oreja que le habría supuesto la puerta grande, lidió el sobrero, con el que se pudo disfrutar de la faena más compacta de toda la tarde. De este modo, las tandas de derechazos iniciales ya levantaron el ambiente, hasta terminar con la afición entregada en las bernardinas finales, y en esta ocasión sí que se le concedió la oreja. También cortó un apéndice Cayetano en su primero, al que recibió de capote rodilla en tierra, si bien sólo fue una faena de detalles por la poca duración del astado. El sexto, por su parte, fue un animal que se desplazaba desde largo y al que instrumentó tandas en redondo de gran elegancia. Entregado el torero con la plaza y viceversa, al final paseó dos orejas y completó una emotiva Corrida Goyesca. La nota curiosa de la tarde la dio el estreno por Cayetano de un traje gris perla diseñado por el italiano Giorgio Armani, amigo del torero, que tuvo que esperar un año puesto que en la anterior goyesca estaba herido.
Cayetano Rivera ha entrado a la plaza en un carro de cabollos, luciendo la vestimenta que el diseñador italiano pensó para él después de que modisto y torero se conocieran hace tres años en una tienda de Valencia.
Fue precisamente Giorgio Armani quien sacó del mundo taurino al matador para enfundarle en un esmoquin sin pajarita como cierre del desfile inaugural de la colección diseñada por su sobrina Roberta, y lo convirtió en la imagen de la campaña Fatto su misura (Hecho a medida).
Como otros genios (Picasso diseñó trajes que lucieron Antonio Ordoñez, abuelo de Cayetano, y Luis Miguel Dominguín, su tío abuelo), Armani se prestó a diseñar el traje de hoy. Entre el público estaba Paul Allen, cofundador de Microsoft, que llegó a Ronda en un helicóptero desde su yate de 126 metros de eslora, que lleva atracado en el puerto de Málaga varios días.
También asistió la Duquesa de Alba, incondicional de esta cita, y que siente un no disimulado cariño por los hermanos Rivera Ordóñez, su ex yerno Francisco, empresario de la plaza rondeña, y el propio Cayetano, que tomó la alternativa en este mismo coso en 2006. Otros de los que estaban en las gradas eran los modistos sevillanos Victorio y Luquino, amigos de la madre de los hermanos.
Por Curro "Cúchares"
Málaga.- Los diestros José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Cayetano Rivera se repartieron ocho orejas y salieron a hombros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda tras la celebración de la trigésimo
quinta Corrida Goyesca, en la que se lidió una deslucida corrida de Luis Algarra con un lleno de no hay billetes.Abrió el cartel José María Manzanares, al que le correspondió de inicio el animal con más nobleza del encierro, aunque carente de fuerza.No fue suficiente su esfuerzo por cuidarlo en los primeros tercios, por lo que llegó demasiado parado a la muleta en una faena a la que le faltó la emoción que el animal no ponía y que se cerró con una ovación del público presente en la Maestranza rondeña. Al cuarto le desarrolló una faena estética en la que mostró la elegancia de su toreo y con el que estuvo contundente con los aceros, por lo que le concedieron las dos orejas. Miguel Ángel Perera lució en un quite por tafalleras enlazadas con gaoneras en el primero de su lote, un animal que brindó al diestro Francisco Rivera Ordóñez, empresario de esta plaza. El extremeño se mostró muy firme ante un toro exigente que duró poco y al que cortó un apéndice. Al quinto se lo pasó en dos ocasiones cambiado por la espalda en el inicio de la faena, continuando con la mano muy baja. El de Algarra, pobre de casta, terminó entregado al matador en una faena de cortas dis
tancias.Como el palco no quiso concederle la oreja que le habría supuesto la puerta grande, lidió el sobrero, con el que se pudo disfrutar de la faena más compacta de toda la tarde. De este modo, las tandas de derechazos iniciales ya levantaron el ambiente, hasta terminar con la afición entregada en las bernardinas finales, y en esta ocasión sí que se le concedió la oreja. También cortó un apéndice Cayetano en su primero, al que recibió de capote rodilla en tierra, si bien sólo fue una faena de detalles por la poca duración del astado. El sexto, por su parte, fue un animal que se desplazaba desde largo y al que instrumentó tandas en redondo de gran elegancia. Entregado el torero con la plaza y viceversa, al final paseó dos orejas y completó una emotiva Corrida Goyesca. La nota curiosa de la tarde la dio el estreno por Cayetano de un traje gris perla diseñado por el italiano Giorgio Armani, amigo del torero, que tuvo que esperar un año puesto que en la anterior goyesca estaba herido.
Cayetano Rivera ha entrado a la plaza en un carro de cabollos, luciendo la vestimenta que el diseñador italiano pensó para él después de que modisto y torero se conocieran hace tres años en una tienda de Valencia.
Fue precisamente Giorgio Armani quien sacó del mundo taurino al matador para enfundarle en un esmoquin sin pajarita como cierre del desfile inaugural de la colección diseñada por su sobrina Roberta, y lo convirtió en la imagen de la campaña Fatto su misura (Hecho a medida).
Como otros genios (Picasso diseñó trajes que lucieron Antonio Ordoñez, abuelo de Cayetano, y Luis Miguel Dominguín, su tío abuelo), Armani se prestó a diseñar el traje de hoy. Entre el público estaba Paul Allen, cofundador de Microsoft, que llegó a Ronda en un helicóptero desde su yate de 126 metros de eslora, que lleva atracado en el puerto de Málaga varios días.
También asistió la Duquesa de Alba, incondicional de esta cita, y que siente un no disimulado cariño por los hermanos Rivera Ordóñez, su ex yerno Francisco, empresario de la plaza rondeña, y el propio Cayetano, que tomó la alternativa en este mismo coso en 2006. Otros de los que estaban en las gradas eran los modistos sevillanos Victorio y Luquino, amigos de la madre de los hermanos.