martes, 15 de septiembre de 2009

Cultura

El escritor italiano Claudio Magris dice que la política de Zapatero es “errática y frívola”
Madrid.- De forma pausada, a veces bromeando, el italiano Claudio Magris no tuvo compasión con la clase política que rige los destinos de algunos países europeos, incluida España. ¿Rodríguez Zapatero? Es un político 'pop', más pendiente de ofrecer una imagen agradable que de responder a un ideario, afirma el escritor italiano, premio Príncipe de Asturias de las Letras 2004.
El autor de El Danubio, quien viajó a nuestro país para inaugurar el curso de Humanidades de la Fundación 'La Caixa', tildó de «errática y frívola» la política de los últimos meses del presidente del Gobierno.
«La meta de un líder socialista, como la de un hombre de derechas, es la de ser riguroso y coherente con el que credo que comulga; un país no puede gobernarse ininterrumpidamente con toques de maquillaje». Reconoció que el Zapatero de la primera legislatura le cayó «simpático», pero esa simpatía «se ha ido diluyendo en mensajes 'pop', de consumo fácil, sin puntos de vista sólidos».
A su juicio, Zapatero, Berlusconi, e incluso Sarkozy, «dan la impresión de que copian estrategias de mercadotecnia sacadas de esos programas de televisión donde lo único que importa es la supervivencia aquí y ahora».
Magris lamenta el «desconcierto» y «la ausencia de valores» de la gran mayoría de las sociedades occidentales. «Un personaje como Berlusconi, que consideró desastroso para Italia, ha sabido maniobrar con inteligencia dentro del vacío moral y la incertidumbre que nos asiste». Piensa que es un error despreciar o minusvalorar a personas con el perfil del dirigente italiano.
Magris, considerado todo un peso pesado de las letras actuales, ironizó sobre Zapatero cuando dijo quesi viviera en España le votaría, pero con menos entusiasmo, porque ahora sigue esa corriente que está impuesta en mi país, y que veo también en Francia, y menos en Alemania, de que prevalezca la imagen por encima de todo. Esa cultura pop que, aplicada a la política, es horrible",.
El escritor nacido en Trieste, en 1939, se declaró muy decepcionado con la clase política actual y con Berlusconi en particular, de quien dice que ha llevado a Italia al desastre, aunque le califica de "sumamente inteligente" porque se ha dado cuenta antes que nadie de la transformación por la que pasaba Italia.
"Se dio cuenta de que los valores han cambiado y de que ya no existe la hipocresía, y eso es como hacer del vicio una virtud. Algo muy peligroso porque si yo fuera antisemita y no lo pudiera decir, sería malo para mí pero no para la sociedad; pero si lo soy y lo puedo decir es muy malo para la sociedad, porque poder decir cosas como ésta refleja una caída de valores", dice el escritor.