LA JUNTA DICE QUE LOS ENFERMOS CRÓNICOS ESTÁN MUY SATISFECHOS CON LA ATENCIÓN
TOLEDO.- El Gobierno regional castellano-manchego sostiene que cerca del 90 por ciento de los pacientes con
enfermedades crónicas (hipertensión, colesterol alto, bronquitis crónica, artrosis y diabetes) están satisfechos o muy satisfechos con la atención recibida de su médico de familia.
Para sustentar esa tesis se apoya en un estudio elaborado desde un organismo del propio Gobierno autonómico, la Fundación para la Investigación Sanitaria en Castilla-La Mancha (FISCAM). No se conocen los detalles del muestreo, que destila un cierto olor a propaganda promovida desde la propia Junta. Puesto que lo más probable es que, si se preguntase de modo independiente en determinados centros del SESCAM, el resultado fuese menos optimista.
Una nota de prensa de la Junta de Comunidades explica que el objetivo del estudio de marras era “conocer la realidad y la percepción que los pacientes crónicos de Castilla-La Mancha tienen de la atención médica que reciben”.
Y a tenor del comunicado oficial, los aspectos en los que la valoración de los pacientes crónicos es mayor se refieren a la amabilidad, capacidad técnica y eficacia de los médicos para resolver sus problemas de salud, en tanto que las opiniones más críticas están relacionadas con el tiempo de consulta.
De la aparente inconsistencia del estudio da idea el hecho de que en él se indique que de los que afirmaron sentirse satisfechos o muy satisfechos con la atención recibida, un 5,6% manifestaron expresamente que el médico asignado no les dedica el tiempo necesario.
Según el mencionado estudio, los pacientes crónicos representan el 48% de lo
s enfermos atendidos por médicos de cabecera en la región, y de ese número, el 43% acude una media de 8 veces al año a la consulta, frecuencia que se hace mayor en el caso de los diabéticos, que son los enfermos crónicos que más acuden al médico de familia.
El estudio señala que la percepción de la propia salud que tienen los pacientes crónicos es peor que la de los enfermos habituales, puesto que un 47% sienten que su salud es regular, y mala o muy mala un 12,4%, datos que duplican la percepción de aquellas personas con enfermedades ocasionales.
Como el objetivo declarado del informe era conocer la realidad de los pacientes crónicos en la región, para recabar los datos necesarios que permitan mejorar la organización y eficacia de la práctica clínica y favorecer la salud y calidad de vida de estos enfermos, es de esperar que los responsables de la salud de los castellano-manchegos actúen en consecuencia y atajen ciertas prácticas que se viven a diario en los centros de salud y hospitales del SESCAM, que desdicen los resultados del trabajo.
enfermedades crónicas (hipertensión, colesterol alto, bronquitis crónica, artrosis y diabetes) están satisfechos o muy satisfechos con la atención recibida de su médico de familia.Para sustentar esa tesis se apoya en un estudio elaborado desde un organismo del propio Gobierno autonómico, la Fundación para la Investigación Sanitaria en Castilla-La Mancha (FISCAM). No se conocen los detalles del muestreo, que destila un cierto olor a propaganda promovida desde la propia Junta. Puesto que lo más probable es que, si se preguntase de modo independiente en determinados centros del SESCAM, el resultado fuese menos optimista.
Una nota de prensa de la Junta de Comunidades explica que el objetivo del estudio de marras era “conocer la realidad y la percepción que los pacientes crónicos de Castilla-La Mancha tienen de la atención médica que reciben”.
Y a tenor del comunicado oficial, los aspectos en los que la valoración de los pacientes crónicos es mayor se refieren a la amabilidad, capacidad técnica y eficacia de los médicos para resolver sus problemas de salud, en tanto que las opiniones más críticas están relacionadas con el tiempo de consulta.
De la aparente inconsistencia del estudio da idea el hecho de que en él se indique que de los que afirmaron sentirse satisfechos o muy satisfechos con la atención recibida, un 5,6% manifestaron expresamente que el médico asignado no les dedica el tiempo necesario.
Según el mencionado estudio, los pacientes crónicos representan el 48% de lo
s enfermos atendidos por médicos de cabecera en la región, y de ese número, el 43% acude una media de 8 veces al año a la consulta, frecuencia que se hace mayor en el caso de los diabéticos, que son los enfermos crónicos que más acuden al médico de familia.El estudio señala que la percepción de la propia salud que tienen los pacientes crónicos es peor que la de los enfermos habituales, puesto que un 47% sienten que su salud es regular, y mala o muy mala un 12,4%, datos que duplican la percepción de aquellas personas con enfermedades ocasionales.
Como el objetivo declarado del informe era conocer la realidad de los pacientes crónicos en la región, para recabar los datos necesarios que permitan mejorar la organización y eficacia de la práctica clínica y favorecer la salud y calidad de vida de estos enfermos, es de esperar que los responsables de la salud de los castellano-manchegos actúen en consecuencia y atajen ciertas prácticas que se viven a diario en los centros de salud y hospitales del SESCAM, que desdicen los resultados del trabajo.